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ISSN 0718-7262 versión on-line

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  AUS (Valdivia) n.15 Valdivia 2014




DOI:10.4206/aus.2014.n15-07

ARTÍCULO

 

Urbanismo topográfico según la cartografía histórica: desde las fortificaciones hasta las plazas de Valparaíso

Topographic Urbanism According to Historic Mapping: From Forts to Squares in Valparaíso

 

Mg. Gerardo Saelzer Canouet
Arquitecto, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile.
Magíster en Historia, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile. gsaelzer@gmail.com


RESUMEN/ La incorporación colonial de Valparaíso a estrategias de soberanía y la incipiente instalación de la modernidad en el asentamiento portuario, producen cambios de fisonomía de características urbanas. Fuentes cartográficas ilustran un baluarte que dará inicio a la gradual vertebración de la línea de costa como suelo plano. Se superpondrán estructuras del asentamiento con el litoral portuario y rural, más un eje estructurante que vence obstáculos de emplazamiento y movilidad entre quebradas y un llano. El origen de las plazas aportará nuevos datos sobre la integración de las morfologías territoriales, como también herencias culturales, al explorar la gestación y el comportamiento urbanístico de una ciudad americana no ajustada al patrón de Indias. ABSTRACT/ The colonial introduction of Valparaíso to sovereignty strategies and the early installation of modernity in port facilities result in changes in appearance with urban features. Map sources shed light over a bastion that will inaugurate the steady structuring of the coast line as flat land. Settlement facilities will overlap with the port and rural shoreline, in addition to a structuring axis that overcomes siting and mobility obstacles between ravines and a plain. The origin of quarters will provide new information about the integration of territorial morphologies, as well as cultural heritages, by analyzing the urban origin and behavior of an American city that does not follow the Indies pattern.

Palabras clave/ cartografía, urbanismo, cultura, planificación.
Keywords/ Mapping, urbanism, culture, planning.


 

BASES DE UN PRIMER CAMBIO DE FISONOMÍA URBANA. Dos elementos poco observados, pero ampliamente documentados en la cartografía histórica de Valparaíso, permiten conocer componentes originales y vigentes del urbanismo de la ciudad puerto: el asentamiento portuario y militar reforzado bajo políticas defensivas en el siglo XVIII1, no explorado en su arquitectura, y los espacios de uso público que se sostienen en condiciones de playa, quebradas y postas. Ambos conforman un eje de comunicación en la medida en que los dos sectores, llanos en la actualidad -puerto y el Almendral-, por razones fisiográficas de la expansión requieren converger a lo largo del litoral (Álvarez, 1993).

El aparente génesis de Valparaíso desprovisto de planes2 en el siglo XVI tiene un sentido en los albores de la Colonia y, doscientos años después, forma parte de una estrategia para el Mar del Sur. En la medida que se trazó la continuidad de las costas americanas, la cartografía de la bahía y planos de las fortificaciones remiten al emplazamiento de Valparaíso en el siglo XVIII. Participando efectivamente de la explotación geopolítica del océano (Guarda, 1990)3, contamos con defensas en máximo estado de desarrollo (Pérez y Rodríguez, 1949)4, aunque conformadas por estructuras tardías y de menor envergadura en relación a la teoría de ingeniería de fortificaciones y villas ibéricas abaluartadas del mismo siglo (Lozano del Mar, 1992).

Entre diversos baluartes de la bahía, la aldea -el puerto-, extendida entre dos quebradas, queda confinada entre el castillo de San Antonio al sur y de la Concepción al norte. A continuación, interponiéndose como interrupción un morro de trescientos metros -el cerro Concepción-, se encuentra el único llano frente a la ensenada, de unos mil quinientos metros de largo, que alterna pocas construcciones, chacras y corredores de vías de salida interregional, conocido como el Almendral.

Precisando el trabajo, dirigimos la mirada sobre una línea de calles que recogen actividades de orilla de playa y de la ciudad evidenciada en dibujos entre 1740-ca.1763 y planos entre 1848-1853, comentando además el contexto de 1714 a 1877. Caracterizada por el comercio ambulante proveniente del período colonial (Urbina, 2003), la línea toma consistencia urbana mediante obras que distan de ser acciones arbitrarias, porque se trata de empresas ideotécnicas, mayores o pequeñas, de conquista del suelo.

ARQUITECTURA Y ESPACIOS DE LA INGENIERÍA DE LAS FORTIFICACIONES. Entre fortines que completan la protección de la bahía5, es en el castillo -de Valparaíso- donde tenía su casa el gobernador, lo que se concluye al analizar los dibujos del ingeniero Birt: uno de 1740 y el otro fechado en 1740 'aproximadamente' con el nombre de Castillo de San José y la Gran Casa (imagen 1) (Vázquez et al., 1999)6, que muestra a vuelo de pájaro el bastión nuclear con su completa construcción, dimensiones y emplazamiento.

 

 

Imagen 1. Izquierda: Plano del Castillo San José (posiblemente 1740): derecha: Plano del Castillo de Valparaíso, 1740 (fuente: Vásquez et al., 1999)

 

Al observarlo en el contexto de las restantes ilustraciones contemporáneas, se aprecia que las edificaciones del fuerte y sus fortines son las más representadas, por lo que estamos ante la primera jerarquía arquitectónica en Valparaíso, militar y estratégica. Una vez perdidas las funciones defensivas, permanecen amplios espacios libres junto al litoral, como el denominado la Planchada, que aparecen como paradigma de explanadas, construidas por confinación y destinadas al tránsito entre las quebradas de San Francisco y de San Agustín.

Diferencias detalladas entre los dos dibujos permiten concluir que el plano fechado como posiblemente de 1740, en la edición que proporcionan las imágenes, es posterior al llamado únicamente 'Castillo de Valparaíso, de 1740'. Además de tratarse de un plano que muestra ampliaciones de arquitecturas preexistentes, al comparar se comprueba un relleno delante del terraplén y calle con el propósito de alejar la playa. Es así como se ha entregado más espacio para pasar de uno a otro sector del poblado -el puerto-, separados por el cerro del castillo. Frente a las primeras estructuras (muros de contención, rellenos, planicies), se construyó una continuidad más transitable entre quebradas, de estero en estero, de tramo en tramo.

Considerando sucesivos mapas a partir de 1763, observamos este redimensionamiento mediante una franja de tierra firme que se interpone entre el cerro del castillo y el mar7, además del terraplén que, constituido en calle, mantiene en la toponimia su origen -la Planchada-. Se evidencia en los planos lo que podría ser la aparición del muro sepultado o un muro posterior para contener los nuevos rellenos. Por otra parte, tendremos en cuenta la extensión geográfica de los terremotos de 17518 que podría explicar construcciones presentes en el castillo, apareciendo ampliadas, reconstruidas y remodeladas, mientras que otras desaparecen. En consecuencia, si el segundo plano es posterior a 1751, posiblemente date de 1763 por similitudes con la situación descrita en los fechados a partir de ese año9.

Otros dos planos presentarán antecedentes de construcciones urbanas y arquitectónicas en el sector hacia el fin del siglo: 1786 y 1791 (imagen 2). Su análisis profundizar en el tipo de espacios públicos del embarcadero y posterior puerto.

 

 
 

Imagen 2. Arriba: Plano de la Recova, 1786: abajo: sector de las calles Santo Domingo y La Caridad de Valparaíso, 1791 (fuente: Vásquez et al., 1999)

 

El dibujo de 179110 permite comprender con más precisión tipologías que hemos conocido en el castillo y que están poblando también el Almendral11. Nuevas concepciones de arquitectura, propietarios y funciones a la vista, aunque sencillas, ameritan ser revisadas, pues sitúan en los orígenes de la arquitectura en Valparaíso y sin duda constituyen experiencias que serán trasmitidas a futuros constructores y artesanos que levantarán obras para la población en ambos sectores12.

GÉNESIS DE ESPACIOS PÚBLICOS EN UN EJE ESTRUCTURANTE DE COMUNICACIÓN. En el proceso urbano encontramos estructuras primarias de los espacios públicos, cuyo origen es el encausamiento de los esteros que pasan por la ciudad (Álvarez, 2001), cuando en Valparaíso se suceden transformaciones cívicas, demográficas, económicas y culturales. Una mirada complementaria ofrece la racionalización de la vida urbana debido al progresivo distanciamiento entre las clases altas y los grupos populares. Éstos últimos emplean el poder municipal para conquistar espacios caracterizados por el comercio ambulante, lo que es contrario a las aspiraciones de la élite (Urbina, 2003). A la vez, intereses portuarios, requerimientos de transporte y actividades productivas demandan espacio sobre el litoral que comienza a ser ampliado (Texidó, 2009; Urbina, 2003). La cartografía adquiere consecuencias formales desde el Puerto hasta el Almendral mediante el delineamiento de un eje de vías de traza libre, plazas sucesivas y relativamente equidistantes.

Los autores de dos mapas, fechados en 1714 y 1718 respectivamente (Vásquez et al., 1999), ya nombran una plaza en Valparaíso, precisamente la plaza de una iglesia que hoy conocemos como de la Matriz, no señalando mayores detalles13. Los siguientes planos guardan silencio respecto a esa y cualquier otra plaza hasta que aparece nuevamente en un índice de 1796 (Vásquez et al., 1999)14. Sin embargo, un croquis de 1809 (imagen 3) y un plano de 182215 dan nombre a dos plazas que se ubican en la quebrada de San Francisco, permitiendo entrever un período que será eslabón entre el poblado del siglo XVIII y el siglo XIX. En el croquis de 1809 no sabemos qué es lo que se nombra como plazuelas, B y D; pero dos planos de la iglesia San Francisco del Puerto, fechados en 1835, permiten concluir que la plazuela de SF tenía una relación con el edificio de esta orden religiosa (imagen 4). Si bien el croquis dice expresamente que se han dibujado las casas que existen, los edificios de la orden datan desde 1673 (Waisberg, 1992).

Comparando el croquis de 1809 con la quebrada de San Francisco tal como aparece en el plano de 1853 (imagen 5), con los de 1848 y 185216, y ayudados por la información sobre las instalaciones franciscanas, encontramos las siguientes congruencias: el estero de San Francisco, que corre paralelo a la vertiente, tiene en su cercanía dos plazas: de la Municipalidad y de San Francisco. La plaza de la Municipalidad está situada a orilla de playa hasta 1835 (imagen 6), en cambio la plaza de San Francisco ha quedado siempre tierra adentro. Se configura, así, una tipología original de plazas y del poblamiento en torno a esos dos tipos, es decir: plaza de mar y plaza de quebrada. La del mar asume funciones de Plaza Mayor del tipo ordenada (Cervera, 1990)17, mientras que la de quebrada, en singular situación geográfica, subsiste en la medida que la presida un edificio de connotación pública.

La geografía de quebrada es un aspecto importante para comprender emplazamientos, así como la conexión de las plazuelas B y D18 (imagen 3) mediante un camino paralelo al arroyo que baja hasta el mar; es decir, por adaptación a la topografía. Diversos usos cotidianos y costumbres populares están condicionadas al agua directamente tomada de las quebradas (Urbina, 2003)19, y el cauce así empleado ha condicionado asimismo la existencia de estas explanadas. Una plazuela que tiene función de embarcadero y abasto, vecina además del gobierno de la ciudad, y funciones religiosas la otra, en conjunto compatibilizan la tradición con las condiciones topográficas. Ambas influyen en el orden jerárquico para resolver una necesidad de estructura colonial, y en los emplazamientos enfrentan la relación entre geometría y geografía. La plazuela delante del mar sobrevive, distanciada del litoral, en la medida que se rellena la playa y Valparaíso aumenta su planicie costera; mientras que la plazuela interior no siempre mantiene edificios de categoría. Convento e iglesia se trasladan a partir de 1845, y la plaza desaparece20.

 

 

Imagen 3. Croquis del camino de la quebrada de San Francisco al cerro Cordillera, 1809 (fuente: Vásquez et al., 1999)

 

 
 

Imagen 4. Arriba: San Francisco del Puerto, reconstitución esquemática según documentos de 1835: abajo: la instalación franciscana en El Puerto, 1835 (fuente: Waisberg, 1992).

 

 

Imagen 5. Plan de la ciudad y del Puerto de Valparaíso, 1853 (fuente: Vásquez et al., 1999)

 

 

Imagen 6. Valparaíso y línea de costa desde 1790 (fuente: elaboración propia en base a "Planos de levantamiento de Valparaíso de diversas épocas", Seminario Facultad de Arquitectura y Urbanismo Universidad Católica de Valparaíso, 1970. Biblioteca Escuela de Arquitectura y Diseño, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso).

 

En coincidencia con la plaza civil descrita, la segunda inscripción de una plaza la ofrece el plano de 1822, supuesto remanente de un catastro que trata de un sector de los almacenes de aduana (imagen 7). En su parte inferior, estropeada, asoma otra plaza indicada como 'Plaza de la mayor'. La ubicación se deduce no solamente por el nombre con la quebrada de San Francisco21, sino también por la densidad del conjunto y por anotarse 'camino al Arsenal en la playa que continúa a la izquierda del muelle proyectado'. Estamos entonces situados en el área costera de la misma quebrada del plano de 1809, lo que nos indica que estaríamos en el entorno de la plaza de la Municipalidad, específicamente la Plaza de la Mayor, hoy plaza Echaurren. La razón de este plano es la corrección de trazados viales, que incluyen obras de alineación y canalización del zanjón en relación a la plaza. Tanto en su acceso como sobre el edificio se lee 'perfil que debe instruirse' en uno y simplemente 'debe instruirse' en el otro. En aquel lugar una plaza indica que en la medida que se agrega terreno a la ciudad, se conquista un espacio público, confirmando la relación de Plaza Mayor y el litoral, más la situación general que impone el acontecer portuario como causa del poblado.

 

 

Imagen 7. Terreno y edificio destinados a almacenes de aduana, 1822 (fuente: Vásquez et al., 1999).

 

Los otros cinco planos -1826, 1835 de los oficiales del Beagle, Tessan de 1838, y 1841-que abarcan la primera mitad del siglo XIX22, corresponden propiamente cartografía metódica e instrumental. Si bien entregan escasos datos de la génesis de las plazas, aportan en cambio información valiosa de la construcción de una estructura urbana de calles y cuadras al interior del Almendral. Existe cierto detalle relevante para aquella iniciativa, aunque la obra no sea más que lo que hoy llamaríamos un camino de tierra, una vialidad rural: el corredor apreciado desde el plano de 1790, dispuesto para el uso de los que salen o llegan desde el Puerto, y expresado con claridad en el plano de 1826 (imagen 8) relega la calle vieja por una calle nueva23. En consonancia con las remodelaciones instruidas para el Puerto sólo cuatro años antes, como las legibles en el plano 1822 tras el terremoto24, la diferencia fundamental que se aprecia entre ambos trazados es la nueva ruta homogénea en su ancho, atravesando el Almendral prácticamente sin inflexiones. Este mismo trazado lo describe el autor del plano, John Miers, como 'una línea y directa' (Miers, 1826) en este caso del principal acceso25.

Si bien el trazado de la calle lineal y recto no nace a los pies de la quebrada de paso entre el Puerto y el Almendral26, se origina en un área libre claramente definida: la explanada de Orrego, donde el trazado convierte a ambas calles, Vieja y Nueva, en vías radiales, con singular parecido a las vías que trazan planificadores urbanos ilustrados. Una calle ordenada y recta es un eje planificado y concebido con cierto grado de teoría, al menos a lo que en la historia del arte y urbana se refiere (Zevi, 1997). Dicha vinculación se establece no solamente en función del transporte a través de la ciudad, sino también por esa visión inmediata del extremo opuesto.

 

 
 

Imagen 8. Izquierda: Plano del Puerto de Valparaíso, 1790: derecha: Bahía de Valparaíso, 1835 (fuente: Vásquez et al., 1999).

 

ESPACIO y FUNCIÓN DE LAS PLAZAS. En presencia de subidas de mar y desbordes de vertientes de quebradas, se terminan por delinear singulares tramos viales y espacios sin construir. Son áreas no urbanizables donde desembocan crecidas de los esteros a lo largo de la playa, replegándose de ellas la población (Álvarez, 2001). Ese mismo repliegue, que deja áreas fuera del cuerpo urbano, es relevante para funciones populares que se están asentando en el Almendral, por ahora únicamente remanentes de interfaces rural-urbana: las futuras plazas del Orden, hoy Aníbal Pinto, y Victoria27. En los tres planos de 1848 a 1853, estos espacios se hallan refrendados por primera vez como plazas, importante detalle cuando el levantamiento cartográfico de la bahía y emplazamiento de Valparaíso da paso a la impronta urbana mediante cambio de escala y menor encuadre. Aun cuando las plazas serán luego relevantes como instalación de espacios burgueses, constantemente reaparecerán bajo usos populares no programados, como espacios públicos de mitigación ante catástrofes sísmicas, incendios y sanitarias (Texidó, 2010).

A la heterogeneidad y disfuncionalidad difíciles de manejar mediante planificación (Álvarez, 1993), más los habitantes del puerto atraídos al Almendral en busca de distracción, se suman fronteras a la entrada del abastecimiento agrícola hasta el puerto mismo (Radriguet, 1847, en Calderón, 2001). Éstas llevarían a emplear un explayadero como borde de la ciudad, tanto para los que se encuentran dentro como fuera de ella28. El más amplio espacio funcional, que va denominándose plaza del Almendral o de Orrego (Poeppig, 1835, en Calderón, 2001)29, finalmente Victoria, concita interés en la población campesina para establecer una sede donde trasvasijar las mercaderías debido a reglamentos policiales que limitan vehículos pesados hacia el Puerto30. Tendremos allí una suerte de mercado que inspira paseos, hasta que cobran fuerza pública como actividad de sociedad.

Son menos claras las funciones de la plaza del Orden -Aníbal Pinto-, pues los relatos se refieren escasamente a este explayadero menor. Existe una reunión de varias vías de tránsito en forma de explanada y de labores, en verdadera interconexión con su entorno y que rebasa la pequeña área libre. Entre las externalidades que perviven hasta el primer cambio de fisonomía urbana, este espacio debió cumplir servicios para barcas en el arsenal o resguardo de naves sobre la pequeña playa del siglo XVIII, actividad que en detalle desconocemos y en el futuro desaparecerá (Gana et al., 1853, en Calderón, 2001)31. En condición de estrechez, este suelo sirve como segundo límite al tránsito hacia el puerto. Allí se desarrollan actividades de espera, estacionamiento y comercio, funcionando de manera semejante a la explanada de Orrego. El desvío montañoso original es reemplazado por un único camino de playa -calle del Cabo-, que perpetúa la encrucijada como lugar vinculado a la dinámica conectividad entre el puerto y el Almendral, más los cerros desplegados y habitados entre ambos sectores. Los planos entre 1848 y 1853 son los últimos documentos que registran aquel único paso. En adelante, las bases de los gravitantes cerro Concepción y Panteón interpondrán flexión a las nuevas rectas, mientras los rellenos alejarán el litoral de la plaza, y nuevas vías serán interpuestas hasta reordenarse el espacio con la apertura y consolidación de la Gran Avenida, Brasil ca. 187732.

VALPARAÍSO: HACIA UNA UNIDAD CULTURAL. Cuando se asegura la existencia de las explanadas, que en principio se evitan, son destinadas a modernizaciones durante el siglo XIX. La existencia temprana de estas plazas permite seguir el pulso de las condiciones de tierra adentro, de litoral y de la ciudad como conjunto, como si se tratasen del contrapunto de unos llenos, vacíos, y postas a lo largo de Valparaíso: sucesión de espacios públicos que desdoblan polos de funciones centrales, modificando además agendas que hacen surgir asentamientos temporales entre terremotos e incendios. Entonces surgen preguntas acerca de los suelos de cada plaza: qué nos dice el jardín Abadie para conquistar allí una plaza de la Municipalidad, hoy Italia. Por qué la plaza Victoria se ha organizado como un cuadrilátero, y dentro de esta área originaria de playa se erigen edificios palaciegos33. Por qué, constituida en cruce de caminos, la plaza Aníbal Pinto se la instala como tal. Por el contrario, el viejo paso Cruz de Reyes en calle del Cabo, actual espacio Turri, no es una plaza, siendo igualmente un connotado frente y espacio de referencia formado por relleno, caminos, cerro y edificaciones importantes.

Al interpelar e interrogar fuerzas territoriales en una modernidad tardía, desde que se ponen en relieve las fuentes y se construyen referencias, más la transferencia informativa de origen visual (de Nordenflycht, 2004), es posible conocer estructuras para las que se eligen los frentes de estas plazas, con el fin de erigir nuevos poderes a través de las arquitecturas; y, dado el origen baldío, se trataría de un paradigma que desafía el deterioro físico identificado respecto de los no-lugares contemporáneos (Arriagada, 2013). Como la Victoria, las estructuras monumentales y verticales se construyen después de modernizadas estas plazas34, ejerciendo desde allí funciones de representatividad.

Otras, al abrirlas a todo público o ampliándolas, recibirán edificios de jerarquía, como es el caso del jardín Abadie que posee una relación con los edificios de la comunidad del Sagrado Corazón; y la última plaza del eje, de la Merced, luego O'Higgins, ante espacio para la iglesia de la Merced. Así también la plaza Aníbal Pinto, que permite la presentación de los edificios de categoría que se edifican en sus frentes, y la misma condición espacial válida para arquitecturas especiales en los cerros Concepción y Panteón, que se presentan a la ciudad mediante los atributos de la plaza a los pies de estos cerros, como si los cerros fuesen sendos edificios. AUS

NOTAS

1 El monopolio español fortifica centros estratégicos bajo las políticas defensivas de Carlos III. En el caso de Valparaíso, se hace por orden del Virrey Amat, como parte del mundo nuevo en expansión que propone Pérez Embid.

2 Como asentamiento portuario carente de fundación, planificación y ordenanzas, de las ciudades indianas de América; como sí Santiago para quien está a su servicio.

3 Valparaíso no es considerado en las preocupaciones y acciones sino hasta los planes de defensa de 1780 ante las acciones inglesas para la ocupación de parte del sur de Chile.

4 Ver capítulos segundo y 11.11.2, "Los Castillos del Puerto de Valparaíso": informe del ingeniero militar José Antonio Birt, en 1762, sobre el estado de las fortalezas de este puerto y el informe -de Arriaga-de 1764.

5 "Plano del Puerto y sus fortificaciones, 1764", en Vásquez et al., 1999.

6 "Plano del Castillo de San José ¿1740?" y "Plano del Castillo de Valparaíso 1740". En el índice del primero se lee: "1 Planchada. 2 Casa del Gobernador". En el índice del segundo se lee: "A La mar. 8 La Playa. C Camino y el pueblo. D La Planchada. E Entrada en el Castillo. F Patio y vivienda del Señor Gobernador".

7 Ver planos "Plan du Port de Valparaíso, 1763" y "Plano del Puerto de Valparaíso y sus fortificaciones, 1764" y "Plano del Puerto de Valparaíso, 1790". En Vázquez et al., 1999. Es posible observar lo que podría ser la afloración del muro sepultado o un muro posterior para contener los nuevos rellenos.

8 23 de mayo en Concepción, 26 de mayo en Copiapó

9 Op. Cit.

10 Esta lámina nos presenta la casa de las herederas de alguien llamada María Quintanilla. La construcción está compuesta por varios pabellones formando 3 alas, todas perpendiculares, y su emplazamiento corresponde a una situación de esquina, pero que debido a una quebrada no se intersectan. La organización de este edificio es compleja, porque se trata de un lugar con varias funciones, tal como nos lo indica el enunciado del plano.

11 Ver en "Plano del Puerto de Valparaíso", en Vázquez et al., 1999.

12 En la casa del gobernador la nueva solución permite pensar que ha habido un pensamiento acerca de la manera de concebir una estructura, basada en la experiencia telúrica del lugar. En la forma de construir y superar un terremoto reconocemos una concepción que avanza hacia la utilización de elementos de arquitectura, que permite reconocerle como tipología y aparecerá también ilustrada en las construcciones del Almendral entre 1790 y 1835. Estaríamos frente a una reconstrucción planificada para sobrellevar otro terremoto y se mantendrá un apego del orden basado en el trazado recto.

13 "Carte particullere de la rade de Valparaíso y plan des Forteresse et Bourgade de Valparaíso, 1714" y "Die Rheede Valparaíso, 1718". En Vázquez et al., 1999.

14 "Plano del Puerto de Valparaíso 1796".

15 Terreno y edificio destinados a almacenes de aduana, 1822, en Vásquez et al., 1999.

16 "Plano de la ciudad y puerto de Valparaíso, 1852", en Vásquez et al., 1999; "Plano Topográfico de la Ciudad y Puerto de Valparaíso" por Ramón Salazar, 1848, reformado y aumentado por el autor: en agosto de 1854, en Waisberg, documento (9), 1992.

17 Cervera define y clasifica dos tipologías: plazas ordenadas y plazas programadas.

18 Las dos plazas, plazuela B y plaza D, tienen las mismas características como si se tratasen de un espejo. A partir de la disposición del cerro Cordillera respecto a la quebrada de San Francisco, deducimos que el estero bajará hasta el mar que se encuentra hacia la izquierda del plano, sin estar representado, y la plazuela B es, entre las dos, la más cercana al mar. Lo que muestra el autor es solo e área, sin construcciones. Desde allí toman curso los dos caminos: uno más ancho que recorre el pie de cerro hasta la próxima plazuela, y otro sin denotar anchura se inicia en el puente, sube el cerro como camino de "herradura". Continúa por el foso del castillo y por "el plano de el Verde", como camino "carretero". 'Croquis del camino de la quebrada de San Francisco al cerro Cordillera, 1809'.

19 Lavado de ropa, bebederos de animales, fuente de los aguateros.

20 El último edificio de los Franciscanos en este terreno, ya en ruinas, es demolido en 1949.

21 "Sanjón de las Aguas de las Quebradas de Sn Fco que está cubriendo de arquería".

22 "Harbor and town of Valparaiso with the town of El Almendral", 1826; "Valparaiso Bay, South America, coast of Chile, 1835"; "Plano de la Bahía de Valparaíso, 1838"; y "Plano de la Bahía de Valparaíso y sus inmediaciones, 1841". En Vásquez et al., 1999.

23 La calle vieja corresponderá a la calle Victoria y la calle nueva a la calle Independencia, que hasta 1906 será aquella que corre en trazado recto y continuo al pie de los cerros del Almendral.

24 19 de noviembre de 1822.

25 "...a new street has been connected from the beginning of El Almendral, in a direct line with the feet of the hills leading to the high road to Santiago".

26 Quebrada de Elías o San Juan de Dios al norte del cerro Concepción.

27 Como plazas interiores y rectangulares, permanecerán como las únicas dos por las próximas seis décadas.

28 Aún cuando los comerciantes se ven obligados a pernoctar en el área (Poeppig, en Calderón, 2001), su estadía es una visita pasajera así como la de los paseantes que llegarán por unas horas.

29 De acuerdo al viaje de Poeppig, los relatos del explayadero y luego plaza de Orrego los encontramos entre 1826 y 1829. Paralelamente este espacio aparece como un vacío y sin nombre en los planos hasta 1852.

30 Radriguet describe: "...el mercado de Orrego"; "...un reglamento policial no permite que sus toscos y pesados vehículos entren hasta el Puerto"; "los vendedores al abrigo de sencillas carpas exponen a la venta... sobre un mantel".

31 Gana y Lafond du Lurcy respecto a esta playa en la Punta de San Juan: "El muelle o desembarcadero es difícil, los navíos no encuentran un abrigo conveniente".

32 Rellenos de ampliación aparecen ilustrados o se reconocen en la trama urbana desde ca. 1850, y sobre ellos la avenida Brasil desde ca. 1877.

33 Iglesia de San Agustín, Parroquia del Espíritu Santo (1844-1972), palacio residencial Ross de Edwards (ca. 1888-1906), sede y torre del Diario La Unión (1912-actualidad), Teatro Municipal (1844-1878, 18861906), Círculo Naval, Club Naval (1885-actualidad).

34 A partir de la intendencia de Francisco Echaurren en 1872.

 

REFERENCIAS

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Recepción/ 15 mayo 2014
Aceptación/ 11 julio 2014

 

 

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