AUS (Valdivia) - ALEJANDRO GUTIÉRREZ DAGNINO: CIUDADES POSIBLES
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AUS (Valdivia)

ISSN 0718-7262 versión on-line

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  AUS (Valdivia) n.10 Valdivia 2011




Revista AUS 10 _34 - 37_segundo semestre dos mil once_
DOI:10.4206/aus.2011.n10-09

Entrevista

 

ENTREVISTA / INTERVIEW

ALEJANDRO GUTIÉRREZ DAGNINO

Arquitecto Pontificia Universidad Católica de Chile. Magíster en Ciencias en la London School of Economics Alejandro.Gutierrez@arup.com.

 

"CIUDADES POSIBLES"

"LIKELY CITIES"

 

Javiera Maira

Arquitecta Universidad Central, Chile. Doctora © Universidad Politécnica de Madrid, España. Académica Instituto Arquitectura y Urbanismo, Universidad Austral de Chile, Chile.

Alex Becker

Arquitecto Universidad Central, Chile. Doctor Universidad Politécnica de Cataluña, Barcelona España. Académico Instituto Arquitectura y Urbanismo, Universidad Austral de Chile, Chile. alexbecker@uach.cl.


Presentación_

Arquitecto y diseñador urbano, director asociado de Arup Urban Design donde ha realizado proyectos de una amplia gama de desarrollo urbano a nivel mundial como Dongtan Eco-ciudad de Shanghai, la Eco-ciudad de Beijing Wanzhuang, la regeneración estratégica del puerto de Copenhagen, Dubai Waterfront Masterplan sustentable, la ciudad de Stratford – Londres, la central eléctrica de Battersea – Londres, Wembley Industrial Estates – Londres y Urbanya Plan Estratégico de Santiago – Chile. Antes de unirse a Arup trabajó en Chile en una serie de prácticas y proyectos relacionados con el desarrollo urbano, planificación urbana y la regeneración.

 


Abstract_

Architect and urban designer, Associate Director of Arup Urban Design where he has performed a broad range of world-class urban development projects, including: Dongtan Eco-City of Shanghai; Eco-City of Beijing Wanzhuang; Strategic Renovation of the Port of Copenhagen Sustainable Dubai Waterfront Master Plan; Stratford – London City Battersea – London Power Station; Wembley Industrial Estates, London and Urbanya Strategic Plan in Santiago, Chile. Before joining Arup, he worked in several projects related to urban development, urban planning and regeneration in Chile.

 


 

 

Frente al tema "ciudades posibles" y pensando que se evoca cierto espíritu de ciudad ideal pero de alguna manera con los pies en la tierra ¿qué ideas se te vienen a la mente al respecto? ¿cómo lo percibes?

El tema de "ciudades posibles" tiene que ver con cómo hacer una especie de compromiso entre lo que uno aspira, a nivel de lo utópico que mencionas, y lo que efectivamente uno puede hacer. Creo que eso no le quita potencia al proyecto urbano sino al contrario, le da mucho más valor. Las pocas ciudades utópicas que se construyeron nunca funcionaron bien (hay varias pequeñas en Italia), son una especie de museo. Cuando uno piensa en una ciudad posible, se la imagina como una versión desmejorada. Creo que son justamente esas imperfecciones o riquezas, o restricciones que tiene el mundo posible, las que hacen que la ciudad sea más dinámica, más variada, más interesante en sentido formal, así como lo es el sentido cultural, social y ambiental. Y evidentemente hay temas que están expresados de una manera mas fuerte cuando uno hace un nuevo trozo de ciudad en comparación con otras zonas, pero debe haber un balance. El tema social y ambiental generalmente quedan fuera de juego, y eso es lo relevante, más que el tema de la utopía versus lo posible.

En el escenario actual de cambio global y del rol de las ciudades en él, ¿qué opinión te merece la estrategia de la sostenibilidad y cómo ves las ciudades chilenas en este contexto global?

Las ciudades chilenas, como por ejemplo Santiago, que es la ciudad mas grande que tenemos, siento que tienen la necesidad de competir con Sao Paulo, Miami, Buenos Aires y es como ¿de qué me estas hablando?. Me parece que hay una falta de conexión, de ganas de competir y que cuando uno se da cuenta que Santiago sale segundo en el ranking en el área de la economía, todos se ponen orgullosos pero la verdad es que nadie ha hecho nada para que sea así.

Hay una cuestión de distancia mental y cultural en este país, respecto a las otras áreas urbanas grandes que hay en la región. Es importante despercudir y tratar de posicionarse de manera bien conciente y explícita en relación a ciertos temas específicos como son el tema de la contaminación, la calidad de los espacios públicos, la calidad del transporte público y así ir conquistando ciertos ámbitos. En ese sentido, me refiero a jugar a ser una ciudad posicionada en un mundo global, en un continente o en un cono sur en el cual tenemos puntos de referencias y de comparación bien concretos como los mencionados. Después si tu miras el segundo nivel de ciudades en Chile, yo creo que hay pocas que tienen orgullo de ser ciudad y tener una cultura propia, quizás Valdivia y Valparaíso son de las pocas con esa identidad que les permite aglutinar y tratar de generar cierto nivel de calidad en torno a las intervenciones que se hacen. En relación a la sostenibilidad, se ha descansado quizás en las certificaciones. Yo creo que es el único ámbito en Chile donde se ha empezado a discutir la sostenibilidad, y esas certificaciones son una versión muy restringida de lo que es la filosofía de un desarrollo urbano sostenible o incluso, de un edificio sostenible.

Evidentemente la expansión de temas como la certificación, el tema energético en extenso o del agua, la energía y otros ámbitos mas tecnológicos son un gran salto, pero de ahí a pensar en barrios o edificios que tomen en cuenta la participación ciudadana, de los que viven alrededor o de los que están impactados por esa intervención, que pueden influenciar o no la forma que tiene ese edificio o ese barrio, es un tema que es mucho más grande, más complejo, que debiera tomarse en cuenta. Está la inclusión, que es fundamental en las ciudades respecto a la sostenibilidad social. Si uno quiere que las ciudades sean vivibles, amables y vibrantes, con lugares de encuentro, tienen que haber estrategias bien específicas respecto de su conformación, diseño y gestión, que permitan que esto suceda. Hay una tarea muy grande al respecto. No se entiende el tema de fondo.

Respecto de tu experiencia, ¿cuáles son los principios rectores del urbanismo que practicas? ¿y cómo éstos se materializan en proyectos que además son ejecutados, es decir, volviendo a aquello que los hace posible?

Es un ejercicio de balance muy complejo, en el cual se van articulando diversos niveles de agentes. En principio siempre tiene que ver con que sea sostenible en el sentido más amplio de la palabra. Sostenible quiere decir que sea durable en el tiempo, y para que esto ocurra, tiene que ser algo que no solamente sea eficiente desde el punto de vista energético, del uso de los materiales, lo ambiental, lo global, considerar el tema del agua, la energía, sino también que sea eficiente en el sentido de la comunidad que usa ese edificio, la que se afecta positiva o negativamente con él, que las personas se sientan dueñas de ese lugar. Si yo quiero que algo dure, eso tiene que ser querido. Tiene que ver con el tema obviamente estético, cuando una cosa no es aceptada por la mayoría de las personas de una comunidad porque no tiene calidad ni valor estético ni genera impactos positivos, es una mala señal. Se relaciona con cómo envejecen las cosas, el tema de los materiales es muy importante, sea en espacios públicos o en edificios, porque a largo plazo son inversiones que tienen distinta duración.

 

 
Imagen 1_Ciudad del conocimiento, Madrid (fuente: Arup).

 

 
Imagen 2_Stratford City, parte de la ciudad olímpica para Londres 2012 (fuente: Arup).

 

 
Imagen 3_Plaza de Las Lilas en Santiago de Chile (fuente: Diario La Tercera).

 

 
Imagen 4_Low2No en Helsinki (fuente: Arup y Sauerbruch Hutton).

 

Hay que ir balanceando las cosas, por ejemplo cómo ese barrio o conjunto de edificios muestra o no ciertas funciones o elementos de diseño que explicitan que las cosas se hacen de otra forma, mas sostenibles desde el punto de vista ambiental y técnico. Por ejemplo, ¿qué se manifiesta en la fachada? ¿recoge energía solar y la convierte en energía eléctrica a través de paneles fotovoltaicos? una cuestión que es relativamente simple y eso ¿es necesario desde el punto de vista técnico? o ¿es válido desde el punto de vista económico? ¿no es mejor hacerlo de otra manera porque es más efectivo y se puede generar una mejor perfomance de ese conjunto o barrio? Ahí existe un gran debate en el cual mi posición es bastante pragmática, prefiero que el edificio o barrio no muestre y no hable de "sostenibilidad" pero que sí sea sostenible. Además cuesta trabajar con los desarrolladores porque claramente ellos quieren mostrar cosas. La mayoría de las veces uno tiene que hacer una especie de intercambio entre lo efectivo y efectista.

Ocurre también con la presión del mercado y del entorno, del contexto económico, etc.

Claro, lo otro importante es buscar modelos de negocios nuevos, innovadores, donde al final del día el concepto de sostenibilidad sea ambiental, social y vaya de la mano con la sostenibilidad económica de manera que no sea un peso para el desarrollador sino que se convierta en un elemento de valor agregado, que se traduzca en cambios de comportamiento en relación al consumo y a la movilidad, dos de los aspectos menos tocados.

En Chile, respecto de la institucionalidad o "gobernanza" en la transformación de la ciudad, ¿qué pasa en el camino hacia la sostenibilidad urbana cuando los contextos son pocos institucionalizados?

No es que Chile sea poco institucionalizado, lo que hay es un miedo a inventar nuevas formas de institucionalidad, somos bien conservadores en este ámbito. ¡Las estructuras institucionales que tenemos son las que tenemos y basta! Una de las cosas bien notables en otras partes del mundo, particularmente en Europa y Estados Unidos, es que hay un nivel de densidad de organizaciones, que nos parece una especie de selva. No obstante es una riqueza, es esa densidad institucional la que permite que temas que normalmente se le escapan o quedan en manos de nadie en proyectos de desarrollo grande en Chile, estén en manos de alguien con una agenda, con un poder y un mandato por parte de grupos de interés público o privado, de la comunidad organizada que permite que temas que en nuestro país quedan fuera de la discusión, en este caso quedan dentro. Existen ejemplos dramáticos como la plaza de Las Lilas en Santiago, en que se bota un cine y se construyen dos o tres torres resultando que la plaza y Providencia pierden. El que vive ahí, tiene un departamento con vista a la cordillera pero ya no tiene el cine. El espacio público se empobrece y ahí hubo un movimiento en que excluyeron el proceso participativo ciudadano. Se deben entonces generar estructuras institucionales para la construcción de una ciudad que sean un poco más inclusivas y más comprensivas a los intereses de distintos grupos que están involucrados en el proyecto. Eso genera, como el caso de Inglaterra y otros países, procesos más lentos, pero en favor de una calidad que tiene una retribución en el precio, desde la perspectiva del desarrollador. Un tema significativo tiene que ver con la creación del medioambiente construido, el suelo en nuestra cultura latina, es de usufructo, tiene que rendir y punto. Las ciudades son una especie de construcción colectiva al final. Si nosotros hacemos construcciones colectivas basadas solamente en el usufructo, nuestras ciudades van a terminar siendo la suma de muchos usufructos, y eso es un problema, debemos tener una conciencia cívica o urbana, transversal desde el usuario de la plaza hasta el desarrollador que toma una decisión de hacer dos torres. Debemos potenciar una cultura cívica o urbana, donde debe haber espacios de negociación y compromiso donde se agrega y no sólo se quita valor a un terreno, ésa es la institucionalidad que falta, el espacio de diálogo formal

¿Son posibles ciudades más sostenibles en Chile? ¿Qué estructura política, social, económica y cultural se requiere? Pensando en ciudades medianas que quizá tienen mas oportunidades de cambio que las áreas metropolitanas.

Lo que le falta a Santiago y a las ciudades metropolitanas de Chile es un nivel de administración superior. La conurbación Valparaíso-Viña no puede tener dos alcaldes. La gran estructura de Santiago tiene 33 o 34 alcaldes y un intendente que no es elegido, que responde a lógicas que no tienen que ver con las demandas de los ciudadanos y claramente la institucionalidad debiera cambiar de manera radical o agregar un eslabón. En el caso de las ciudades medias, éstas son más manejables, el alcalde de Valdivia tiene bajo control su territorio en el sentido real de la palabra y por eso puede ser capaz, me imagino, de proponer cosas. Un tema importante para las ciudades intermedias es la educación urbana, cívica o la gestión de administración urbana. Sería interesante tener un avance importante en que el director de obras, el asesor urbano, el SECPLAC, todas las personas claves al interior de la toma de decisión de los ámbitos físico-ambientales del territorio urbano de una municipalidad, puedan tener un nivel de apoyo técnico y de recurso humano más sofisticado y más potente del que tienen. Se trata de mejoramiento y sofisticación de los recursos humanos y materiales que tienen las municipalidades para ir encauzando de manera más adecuada el desarrollo inmobiliario y urbano.

De tu experiencia reciente o profesional, ¿qué proyectos pueden entregar lecciones para Valdivia o servir de referentes?

Lo que hacemos en Dinamarca es bueno, trasladable. Obviamente todo tiene sus diferencias y necesidades de traducción cultural, económica, etc. Estamos trabajando en una universidad donde hay un borde costero de 20 ha, una ciudad muy pequeña de 40 mil habitantes, que tiene problemas de desarrollo económico y que posee una lógica de institucionalidad desarrollada. En Dinamarca existe una entidad no gubernamental que se llama Real Dania pero utiliza fondos públicos, funciona de forma independiente y básicamente se dedica al mejoramiento del medioambiente construido de Dinamarca a través de un fondo que se generó de forma accidental hace unos 20 años, cuando existía un sistema estatal de seguros para los créditos hipotecarios, donde obligadamente cuando te comprabas una casa con crédito hipotecario tenías que contar con un seguro estatal. Hace 20 años se decidió privatizar el sistema y muchos de los dineros que estaban asegurados no fueron reclamados, se trataba de 2.000 millones de euros. El gobierno decidió poner ese dinero en un fondo llamado Real Dania dedicado al mejoramiento del medioambiente construido.

Entonces esta institución toma los suelos difíciles, los proyectos que tienen problemas de partidas, los que les cuesta partir por razones de contaminación del suelo, los que les faltan algunos paños de propiedad por razones legales, a los que hay que proteger de las crecidas de un río o la subida del mar por cambio climático y se hace cargo de hacerlo posible en un contexto de mercado normal. Me parece que ese modelo, pensando por ejemplo en el royalty a las mineras en Chile que hoy se esta discutiendo, podría considerar que ciertos recursos se vayan a un fondo para el mejoramiento del medio construido. El tema tiene que ver por ejemplo con equidad, equipamiento social urbano que esté en áreas de bajos ingresos, sistemas de transporte público, sistemas de energías limpias u otros.

Para terminar ¿Qué es lo que hace posible una ciudad?, cuando hablamos de ciudades posibles.

¿Qué es lo que hace posible una ciudad de buena calidad? Me parece que lo primero y más importante es la gente. Yo percibo en los viajes que hago a Chile en los últimos 10 años, un cambio bastante importante en la actitud de la gente respecto a la ciudad. Tiene que ver con la generación que creció después de la dictadura y mucha gente que vivió fuera y ha vuelto a Chile. Uno siente que hay una relación de las personas mucho más abierta, más intensa, hay más conexión emocional y experiencial entre las personas y la ciudad. Las personas van en bicicleta no porque quieran hacer deporte sino porque se va en bicicleta y al ir en bicicleta te puedes relacionar con tu entorno de una manera mucho más directa, más intensa. La gente está saliendo a comer mas, a tomar café, porque tiene mas ingresos disponibles, y me parece que eso ha ido generando una cultura urbana incipiente que es fundamental. Cuando la gente empieza a usar su ciudad, sus espacios públicos se convierten en el living de la casa y así empiezan a aparecer las demandas sucesivas, las demandas de que el espacio sea limpio, de buena calidad arquitectónica, que los servicios urbanos sean buenos. El fracaso en la primera etapa del nuevo transporte de Santiago por ejemplo demostró de manera dramática la importancia de lo público. En la medida en que las personas empiezan a demandar cosas de la ciudad, la calidad se hace posible, somos nosotros quienes construimos nuestras instituciones y construimos nuestra manera de usar ciudad. auS

 

 

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