AUS (Valdivia) - Javier Arango Diez: PATRIMONIO
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AUS (Valdivia)

ISSN 0718-7262 versión on-line

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  AUS (Valdivia) n.8 Valdivia 2010




Revista AUS 8 _30 - 34_segundo semestre dos mil diez_
DOI:10.4206/aus.2010.n8-09

Entrevista

 

ENTREVISTA / INTERVIEW

Javier Arango Diez

Arquitecto Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, España Doctor en Restauración Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, España. info@arango-arquitectos.com.

 

PATRIMONIO

 

Carolina Sepúlveda Mardones

Arquitecto Universidad Austral de Chile, Chile. MArch Environmental Design University of Nottingham, Inglaterra. Académica del Instituto de Arquitectura y Urbanismo, Facultad de Ciencias de la Ingeniería, Universidad Austral de Chile, Chile. carolinasepulveda.m@gmail.com.


Resumen_

El encuentro con Javier Arango profundiza en temáticas relacionadas con el patrimonio arquitectónico y la conservación de bienes patrimoniales desde una perspectiva global y atemporal, y a la vez, contextualiza este campo de la arquitectura en un momento donde la conservación y más específicamente la restauración son de vital importancia en un país sísmico como lo es Chile y con un terremoto a solo meses de distancia. Desde España y recorriendo Europa, Javier muestra diversas formas en que se ha abordado el patrimonio y restauración, para finalmente hablarnos de su visión en Chile del valor de los elementos locales y como en Valdivia el patrimonio se compone por distintos momentos históricos y la dualidad entre los elementos naturales y construidos.

 

Abstract_

The interview with Javier Arango explores topics related to the architectural heritage and its conservation from a global and historical perspective and at the same time contextualises this field of architecture in a time when conservation (and more specifically restoration) is of vital importance, particularly in a seismically active country such as Chile where an earthquake happened few months ago. From Spain, crossing through Europe, Javier shows various examples of where the architectural heritage has been valued and restored. Finally, Javier speaks to us of his vision for Chile regarding the value of local elements, and particularly Valdivia where the heritage is composed of different historical moments as well as the duality between the natural and built elements.

 


 

 

El concepto “patrimonio arquitectónico” es entendido de diversas maneras, en distintas partes del mundo. ¿Existe una idea universal de entender este concepto, de acuerdo a su experiencia profesional?

La noción de patrimonio mundial se puede decir que empieza a partir de la Convención de la UNESCO de 1.972, donde se consagra el principio según el cual, cuando se pierde una parte del patrimonio de cualquier país, la humanidad en su conjunto se empobrece, instando con ello a la cooperación internacional.

Pero la valoración de lo construido y el deseo de conservarlo se produce mucho antes. La primera muestra de la que hay constancia se produce en el segundo milenio antes de Cristo, en el templo de Abu Simbel, cuando el faraón Seti II hizo colocar unos soportes para mantener alzado un gran brazo de una estatua de Ramsés II, añadiendo una inscripción en la que reflejaba la clara conciencia de intervenir para conservar íntegra la imagen y documentar la actuación.

El concepto se aplicaba inicialmente al considerado monumento histórico, y evolucionó incorporando aspectos cada vez más globales como el entorno, el ambiente, la naturaleza, lo cultural, etc.

Hoy día, por patrimonio, entendemos el conjunto de valores culturales, artísticos e históricos, materiales e intangibles que nos definen y representan frente al resto de la humanidad. La naturaleza también ha entrado a formar parte de ese concepto, como hábitat insustituible del ser humano.

No hay una idea universal unívoca. Hay diversidad de lecturas respecto a la valoración y tratamiento del patrimonio entre nuestra sociedad occidental y los países de Africa o de Oriente.

En general existe preocupación por la conservación de la materia porque se le concede un valor histórico, agrada saber y llama la atención que esa piedra que se ve hoy estuvo ahí 500 años. Preocupan las formas, y con el paso del tiempo se ha extendido esa preocupación al entorno del monumento y al medio ambiente.

 

La esencia reside en los lugares o en las ideas que los crearon. Hoy también existe esa valoración de la sacralidad del lugar en Grecia, Roma y en el Cristianismo, hasta el final de la Edad Media. La preocupación no es el envejecimiento del objeto sino la conservación de una idea o un entorno inalterable. Tiene que ver con la forma de entender la vida. La diferencia entre el apego a lo material o la espiritualidad.

Actualmente, la globalización tiende a una homogeneización de los valores culturales, por eso cada vez es más importante conservar lo singular, aquello que nos diferencia. En todas las culturas vinculamos la idea de patrimonio con el legado histórico y valioso que hemos heredado y que tenemos en la memoria, aunque en cada cultura se proyecte sobre cosas distintas.

¿Cuáles cree Ud., son los criterios que se deben adoptar para la conservación de un bien patrimonial, de acuerdo a su experiencia en Chile?

En general, el primer paso es la identificación y protección del bien, estableciendo la normativa y legislación que lo proteja. Además, en un lugar como Chile, debido a su elevado riesgo sísmico, tiene especial relevancia realizar un levantamiento de planos minucioso y recopilar toda la documentación gráfica posible de sus monumentos y objetos artísticos, de modo que se puedan reconstruir si las circunstancias los derriban y las decisiones e intereses van en esa dirección.

Podemos recordar el terremoto que en 1902, derribó totalmente el campanile de la plaza de San Marcos en Venecia. Inmediatamente después surgió un debate sobre qué hacer: si reconstruirla de forma esencializada, atendiendo sólo al volúmen y la silueta; construirla en el estilo de la época, en Venecia era el Liberty (Art Nouveau); o reconstruirla estrictamente como era. Finalmente se hizo esto último, se utilizaron todos los materiales científicos y gráficos que se pudieron reunir para que la reconstrucción fuera lo más fidedigna, se recogieron las piezas caídas reutilizando las posibles, y el campanile se levantó reproyectado y ahí permanece. Gracias a la documentación existente, se pudo plantear la reconstrucción como alternativa y a ella debemos la imagen actual de la plaza de San Marcos.

Posteriormente viene el mantenimiento, que debe ir asociado a un uso. En este punto hay que ser especialmente respetuoso con el edificio, pues su tipología y características espaciales responden a las necesidades de su tiempo, por lo que hay que valorar su capacidad de adecuación sin perder cualidades intrínsecas. Se trata de encontrar un uso compatible.

Del Coliseo de Roma, que actualmente quieren restaurar, nos impresiona y atrae su ruina. Durante muchos años fue utilizado como cantera para obtener el mármol con el que los nobles romanos construían sus palacios. Hasta que el papa Pio II promulgó la primera medida sobre la conservación de monumentos que se conoce, en el año 1462, prohibiendo el robo de materiales de los edificios clásicos. Con esta medida se paralizó su decadencia. Trescientos años más tarde, el arquitecto Fontana elaboró un proyecto para reutilizar el Coliseo transformándolo en una fábrica de tejidos. La intervención, creo que afortunadamente, no llegó a realizarse. Hoy el uso del monumento es mostrarse así mismo, prácticamente como estaba, cuando en el primer tercio del siglo XIX los arquitectos Stern y Valadier “congelaron la ruina” en una intervención singular. No hay muchos edificios como éste, pero desde luego, su impronta sería otra si se hubiera convertido en una fábrica de ropa.

¿Qué dice su mirada europea del patrimonio local? y en función de esto ¿cuáles son los criterios que recomienda?

Cada lugar tiene unas cualidades intrínsecas que lo definen y diferencian de otros lugares. Las peculiaridades de Valdivia hay que buscarlas en sus orígenes y evolución histórica, y fundamentalmente en su relación con el entorno y la presencia dominante de la naturaleza.

 

 

 
Imagen 2_Vista de la situación urbana de Valdivia junto al río, año 1910.

 

Valdivia está en un paraíso natural. Aves, que en muchas partes del mundo tienes que ver en un zoológico, pasan volando por encima de ti, leones marinos que te observan en el mercado y todo ocurre con naturalidad, sólo alterada por los pocos turistas que nos dedicamos a hacer fotos bajo la luz proyectada por las lonas de colores intensos que transforman esa naturalidad.

También he visto fotos históricas de Valdivia, con grandes barcos de carga y transporte atracados en sus muelles y creo que la ciudad ha perdido esa imagen de puerto fluvial, se ha perdido la relación con el mar y en Chile hay mucho mar.

Su patrimonio responde a diferentes momentos históricos. La sucesión de los primeros pobladores, la etapa de la conquista, la época colonial, la inmigración centroeuropea, todos han supuesto intercambios culturales, de integración social, reflejados en la ciudad y en sus heterogéneos edificios.

Su patrimonio lo constituye su realidad territorial socioeconómica. Tiene que ver con su modo de integración en el medio natural. Es una ciudad de frontera entre lo urbano y lo natural.

Se debería considerar el espacio tradicional y valorar el ambiente, creando el concepto de pieza urbana, para superar la idea limitada del monumento histórico y no concentrarse en la conservación aislada de piezas arquitectónicas, más o menos singulares, o trozos de ciudad, sino descubrir los parámetros de escala y proporción, de heterogeneidad que la define.

Sería interesante un museo de la ciudad, que explicara su historia y se pudiera contemplar su relación con el entorno.

¿Qué orientaciones sugieres para promover una cultura del patrimonio en las escuelas de arquitectura? Pensando en fomentar una conciencia respecto de la importancia cultural del patrimonio.

El respeto y reconocimiento del valor de las ruinas, como testigos del clasicismo, se desarrolló durante el renacimiento por medio de escritos, dibujos y relieves realizados por los maestros. Hoy en día, en muchas escuelas de arquitectura o de pintura se proponen ejercicios que abordan temas del patrimonio de forma focalizada. Se hacen levantamientos, se dibujan y analizan, desde distintas perspectivas. Se proponen entornos urbanos como escenario de los proyectos, introduciendo la componente histórica como un factor a considerar.

El patrimonio tiene que ver con la identidad de una sociedad, de su memoria, de sus afectos. Es importante interiorizarlo, porque generalmente, sólo la toma de conciencia social de su pérdida promueve su conservación y esto ocurre cuando han empezado a desaparecer los testimonios del pasado.

En España, en los años 40, 50 y 60, desaparecieron, por un desarrollo mal entendido, relevantes centros históricos, hasta que en los años 70 se promulgaron leyes para su conservación. Muchas ciudades, en el siglo XIX, derribaron las murallas romanas que las hicieron nacer, empujadas por el crecimiento y desarrollo industrial del momento. Hoy, de esas ciudades se conoce poco, sin embargo una ciudad como Avila, desafortunada en el momento del auge del desarrollo, es declarada Patrimonio de la Humanidad por conservar sus murallas e identidad.

Por esto es importante el conocimiento de la historia, como referente para evitar cometer los errores cometidos por otros.

 

 
Imagen 3_Vista de la situación urbana de Valdivia junto al río, año 1907.

 

 
Imagen 4_Casa Patronal Quilapilún (Arquitecto Roberto Benavente Arquitectos, restaurador, Javier Arango).

 

¿El tema patrimonial, es un tema político o más bien técnico?

Es un asunto que requiere la conjunción de los dos aspectos. Al principio es un tema político. Se trata de valorar si interesa, política, económica, social y culturalmente, conservar y potenciar el patrimonio de un país. Después darle la prioridad que le corresponda y los recursos necesarios. Lógicamente a todos interesa su conservación, por lo que se convierte en una cuestión de recursos.

El punto de partida también puede ser promocionado socialmente por una sociedad o un grupo que demande la conservación de sus bienes culturales e identitarios, por medio de seminarios, congresos o publicaciones que informen a la sociedad, provocando una iniciativa política.

Sea cual sea el inicio del proceso, hasta que no se produce la decisión política de abordar la conservación del patrimonio, con lo que ello implica de dotar de fondos públicos o crear mecanismos que atraigan fondos privados, no se pueden abordar y desarrollar los planes y proyectos de intervención porque siempre son costosos y requieren un largo plazo.

Cuando la intención es favorable, se convierte en un tema técnico, en el que la planificación y definición de las prioridades es fundamental, así como contar con la formación de técnicos capaces de afrontar los problemas y resolverlos bien.

¿Cuáles son las lecciones para la intervención profesional antes y después del terremoto en Chile del 2010?

En los edificios de nueva planta parece lógico que se deban cumplir las normas vigentes respecto al comportamiento estructural antisísmico, pues parecen muy fables a juzgar por su comportamiento general, ya que hemos visto los efectos en otros lugares y desde luego, los resultados han sido muy diferentes.

Con los edificios históricos se debería actuar con mucha sensibilidad. No tratar de introducir a ultranza, en aquellos edificios que se han conservado en pie hasta hoy, nuevos sistemas estructurales adecuados a la norma vigente, pues han demostrado que su comportamiento es correcto. Sí se deberían analizar y comprobar qué daños estructurales han sufrido y estudiar de qué modo, con la mínima intervención posible, se pueden mejorar sus condiciones.

Una situación diferente es la de aquellos que no han soportado el sismo, en cuyo caso, si la decisión es reconstruirlos, deberían adecuar su sistema constructivo para evitar otro derrumbe, al igual que se hizo en el ejemplo antes citado del Campanile de la plaza de San Marcos, donde se incorporaron sistemas estructurales adecuados para que evitaran en la medida de lo posible otro derrumbe.

No obstante, se deberían considerar los sistemas y medidas de seguridad necesarias para evitar daños a personas, como indicar y favorecer vías rápidas de evacuación o zonas seguras, si las hay.

Las compañías de seguros en Chile, desde el terremoto del 2010, descartan completamente el adobe como material de construcción ¿Qué opina Ud. Al respecto? ¿Qué pasa en Europa con respecto a esto?

La tierra, primero utilizada como tapial y después en forma de adobes fue uno de los primeros materiales de construcción. En la actualidad, aproximadamente 1/3 de la humanidad vive en casas hechas de tierra.

Esto es así porque el adobe requiere pocos recursos para su fabricación, una mano de obra no cualificada, tiene un bajo costo, permite resolver la estructura portante, el cerramiento y el aislamiento de manera simultánea, proporcionando además gran inercia térmica. Según una lectura actual del material, además es completamente ecológico y sostenible, con un impacto medioambiental nulo.

Sin embargo, requiere un elevado porcentaje de mano de obra y grandes espesores para aprovechar sus cualidades, lo que le pueden hacer ineficaz según las circunstancias socioeconómicas. Constructivamente es muy vulnerable al agua y a esfuerzos de tracción o cortante, muy comunes en zonas sísmicas, por lo que no es recomendable en edificios de más de una planta.

Creo que a este país, sus recursos y el desarrollo lo alejan de este sistema constructivo iniciado hace 10.000 años en Oriente Medio. Al menos según se ha entendido hasta ahora.

Europa tiene un clima húmedo, donde el adobe es especialmente vulnerable y prácticamente no existe. Sólo países como Grecia, Italia o España se podrían permitir ese sistema constructivo, y en ellos, salvo raras excepciones, no se promueven nuevas iniciativas.

Los edificios existentes sí se restauran y protegen, pues constituyen un referente de un momento histórico del que cada vez quedan menos ejemplos.

Hoy en día, los sistemas avanzan en la búsqueda de materiales más ligeros, que resuelvan las exigencias, cada vez mayores, con menos espesores, que consuman poca energía en su fabricación y cumplan los requisitos de sostenibilidad. auS

 

 

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