AUS (Valdivia) - Gilles Clément
Revistas Electrónicas UACh
Web Sistema de Bibliotecas UACh
Formulario de Contacto Revistas Electrónicas UACh (OFF)
Revistas Electrónicas UACh - AUS (Valdivia)
 
 no.7CENTRO COMERCIAL LOS INGLESES: CHICUREO_COLINADestacados  Indice de autoresIndice de materiabúsqueda de artículos
Inicio revistalista alfabética de revistas  
-
 
Revistas Electrónicas UACh - AUS (Valdivia)
AUS (Valdivia)

ISSN 0718-7262 versión on-line

  Texto completo PDF
 
  Como citar este artículo
  Agregar a favoritos
  Enviar a e-mail
  Imprimir HTML

  AUS (Valdivia) n.7 Valdivia 2010




AUS, Nº 7: 28-31
DOI:10.4206/aus.2010.n7-08

Entrevista

 

ENTREVISTA / INTERVIEW

Gilles Clément

Ingeniero hortícola y Licenciado en diseño de paisajes de École Nationale Supérieure du Paysage de Versailles (ENSP). Profesor de la Ecole Nationale Supérieure du Paysage en Versailles (ENSP).

 

PAISAJISMO

 

Alfredo Erlwein

Ingeniero Agrónomo Pontificia Universidad Católica de Chile.
Académico del Instituto de Ingeniería Agraria y Suelos, Facultad de Ciencias Agrarias UACh.
Centro Transdisciplinario de Estudios Ambientales y Desarrollo Humano Sostenible, CEAM, Universidad Austral
de Chile.


Resumen_

Gilles Clement nos habla del cambio paradigmático en que se encuentra la disciplina del paisajismo, desde una cosmovisión surgida en la misma Francia, antropocéntrica (el hombre al centro) y que concibe a la naturaleza como un objeto, hacia una cosmovisión ecocéntrica (el hombre como parte del ecosistema) y de la naturaleza incontrolable e impredecible. Desde una estética rígida y estática hacía una estética de la diversidad y la dinámica. También nos alerta sobre los peligros de la noción materialista del progreso, y como se traduce ello en el crecimiento de las urbes y la degradación del paisaje asociada.

 

Abstract_

Gilles Clement speaks to us about the paradigmatic change the discipline of landscape is going through, from a Cosmo vision originated in France, anthropocentric (man is the center) and which conceives nature as an object, towards an ecocentric Cosmo vision (man as part of the ecosystem) and of the uncontrollable and unpredictable nature. From a rigid and static esthetics towards esthetics of diversity and dynamics. He also alerts us about the dangers of a materialistic notion of progress, and how this is translated into an urban growth and the associated landscape degradation.

 


 

 

Tú trabajas en la Escuela de Urbanismo de Versalles. De alguna manera el parque del Palacio de Versalles, que diseña primero Luis XIV, se hace pensando en ciertas leyes supuestamente divinas, como la geometría, y de alguna manera está toda la Ilustración allí, en el concepto de la Naturaleza sometida a la razón humana o en que la naturaleza está desordenada y el hombre la puede ordenar por que encontró un orden divino. Ahora, tú trabajas en ese mismo lugar y estás incluyendo otras aproximaciones que son casi contradictorias con lo anterior, en términos de dejar libre a la naturaleza. ¿Cómo es esto?

En Versalles está hoy la “Escuela Nacional Superior de Paisajismo de Versalles”, ya es una cosa un poco diferente, no estamos en el mismo jardín clásico sino en un huerto clásico, con producción de legumbres, frutas, etc. Además de eso, se trata de una Escuela que se encarga de formar los estudiantes para el diseño del paisaje, pero contestando una pregunta general del tiempo, que no se acerca a una época completamente antigua del siglo XVIII. Todo ha cambiado mucho y, sobre todo lo que cambio a principios del siglo XX, fue la idea de que no podemos manejar completamente la naturaleza, sino más bien pertenecemos a ella, no estamos fuera de ella. Eso ha cambiado mucho, de ver la naturaleza por sí sola, a una naturaleza con nosotros, nuestra relación al paisaje, a las plantas y animales.

La idea de mantener un poder total, incluso sobre el horizonte que se ve en el jardín de Versalles, es una idea que tenía todo su valor en esa época porque en realidad todo el mundo lo pensaba posible, era una época de conocimiento, de ciencia, de enciclopedistas, de filosofía, un momento de excelencia del pensamiento, así que el hombre pensaba que era superior. Pero hoy no, y por eso, yo y otros paisajistas en Francia, nos vemos de vez en cuando en esta situación, de estar confrontados a nuestra propia historia, por ejemplo los edificios del siglo XVIII. Claro, el jardín que hice allí es un jardín contemporáneo, pero con una composición que se acerca mucho a la composición clásica, con una cierta simetría, un orden, etc. Entonces, no vamos a borrar completamente u olvidar el pasado, sino reinterpretarlo y favorecer la diversidad de los jardines que hacemos hoy. En otros casos tenemos una cierta liviandad, nos dedicamos a la sola diversidad, y entonces la forma del jardín va a ser completamente diferente, otra cosa, otro mundo, como el que traté de hacer en mi propio jardín cuando tuve la oportunidad de comprar un terreno en 1977 en Francia. Allí hace más de treinta años, casi cuarenta, estoy haciendo eso, es mi laboratorio.

 

Te lo pregunto, porque de alguna manera las filosofías son tan distintas, que es como pensar en mezclar ropa industrial fashion con ropa ecológica, nosotros decimos aquí “artesa”, lanas y fibras naturales. ¿Se puede hacer esa mezcla y que quede una cosa estética y bella, o son cosas antagónicas?

No, no son antagónicas, la estética viene de la manera de escenografiar el espacio y se puede escenografiar con materiales que pertenecen al pasado, incluso arbolitos podados que son el lenguaje más utilizado en los jardines clásicos, y mezclar eso con un jardín totalmente informal pero buscando el equilibrio entre los dos. La disposición de la luz y de la sombra, las líneas y las perspectivas van a ser el trabajo del que compone ese espacio, del que arregla todo en cuanto a la estética.

Hay una cosa muy bonita en tu concepto del Tercer Paisaje, que se asemeja a lo que, en teoría ecológica, es el Ecotono : Los bordes entre los ecosistemas son siempre mucho más activos y mucho más diversos, pero aquí tú estás ocupando al ser humano y la cultura dentro de eso. ¿Tomaste esa idea de la ecología o sencillamente te vino como algo natural?

La ecología fue primero, eso es algo que aprendí de los profesores de la escuela de ingenieros hortícolas en Versalles. Había un curso muy interesante de ecología científica, no era política ni nada en ese momento, sólo científica. De hecho así nació el concepto de Ecología, fue un biólogo quien lo inventó. El profesor del curso era un botánico y nos hablaba, por ejemplo, de una plantita que pisamos sin ver. Nos explicaba la relación de esta plantita con un insecto, o cómo a esta planta le gustaba ser pisada por las ovejas: unas relaciones increíbles que nosotros no conocíamos. Y a propósito de esta plantita chica se abría el mundo natural y, por supuesto, el mundo ecológico. Después, cuando empecé a trabajar, no me fue posible utilizar este asunto de la ecología, porque mis clientes eran únicamente privados y a ellos le gustaba sólo lo estético, una vista bella, un cuadro bonito y ya está. No tenían la visión del jardinero, no se daban cuenta que las cosas cambian siempre, que el jardín no es un objeto. Después de cinco años no pude soportar más esta situación y empecé a trabajar de otra manera; con instituciones públicas, haciendo parques, participando en concursos para obtener trabajos, y a partir de ese momento, me fue posible desarrollar los conceptos que yo consideraba importantes para los tiempos en que vivimos. Una oportunidad muy grande para mí fue el Parque André Citroën, que es un parque de 14 hectáreas en Paris: era una gran oportunidad de hacer un parque. Ganamos el concurso con un arquitecto y con otro equipo. Fue la primera vez que era posible ofrecer a un público de la ciudad, un espacio con una idea completamente diferente: el “jardín en movimiento”. Los clientes aceptaron, pese a que tenían miedo porque no era seguro el que fuera posible mantenerlo en el tiempo. Al principio tenía muchas flores y luego cambió completamente, porque es un jardín en movimiento, todo cambia. Tuve que dar cursos a los jardineros durante dos años, para que aprendieran a mantenerlo de cierta manera y hoy funciona solo. Bueno, no tan sólo porque es un jardín, necesita jardineros, pero funciona con jardineros que saben y que antes no sabían nada, manejaban todo como en los tiempos del siglo XVIII o de Napoleón III, un gran gasto de dinero para hacer muchas cosas inútiles y arreglos forales horrorosos.

 

Balvédère des lichens, Artèche.


 

 
Jardín de l’ábbaye de Valloires, Argoules cerca de Abbeville.

 

 
Ville de Melle, el jardín de las ortigas.

 

Ahora una pregunta que tiene que ver con Ecología de Paisajes en Chile, y yo me imagino que en Francia también. Cuando creas un área verde, sucede algo parecido a la creación de un corredor biológico, es como crear un nicho nuevo y fíjate: aparecen niños, ancianos y parejas que se besan; y si uno piensa bien, parejas que se besan y niños tienen que ver con la reproducción, con el amor. Es como si el inconsciente nos dijera: aquí hay un nuevo ecosistema disponible. Pero también, un bosque puede ser el lugar en el que se oculten delincuentes. ¿Tú juegas con los parques para despertar distinta emociones dirigidas?

Es difícil dirigir esto, pero yo tengo una cierta idea de las formas, siempre busco el equilibrio entre luz y sombra que sea útil para que la gente se sienta protegida, puedan besarse o tener una conversación íntima. Hay diferentes escalas: también puede ser para un ejercicio de teatro o para cantar. Para los niños es la misma cosa; ellos ven de manera muy rápida el lugar donde pueden hacer algo relativo a su propia libertad, la libertad del niño. Se van directamente al bosque de bambú o a las rocas donde pueden jugar. Directamente: es inconsciente, un instinto. Entonces este tipo de jardín es más que un jardín estético (de vez en cuando no lo es), es un jardín de libertad y sobre todo de felicidad, la gente se siente bien.

Bueno, hay un Parque en Lille donde hay problemas, porque en lugares que yo había previsto como cámaras de luz en el bosque, hay dos de estas cámaras que algunas personas utilizan para encontrarse. Es un poco peligroso para la familia con niños, sobre todo cuando son sólo hombres que se esconden en este rincón. Yo le dije al alcalde: ¿Qué vamos hacer?, tenemos que imaginar otro lugar para esa gente, afuera. Pero no podemos sacarlos de la ciudad, porque estas situaciones existen en todo el mundo. En los parques hay lugares que nosotros no predecimos cuando hacemos el diseño, esperamos que un lugar vaya a ser útil para tal y cual clase de gente, pero finalmente no sabemos cómo lo van a utilizar. Quizás se van a encontrar traficantes. Es un tema y no lo controlamos, todo puede ocurrir. Pero bueno, los delincuentes y tal, todo eso es cultural también.

Entonces tú haces una especie de diseño muy abierto a las posibilidades, más que pensar que todo se va a cumplir tal cual como tú lo planificas.

Digamos que espero ofrecer todas las posibilidades para el máximo de usos posibles. No tanto para el uso deportivo, porque hay lugares especiales para eso, aunque si se quieren ¿Por qué no?

¿Habría algo que te gustaría decirles a los arquitectos y estudiantes de arquitectura?

Me parece que hoy el mayor problema es la demografía, las construcciones que se van comiendo la piel de la tierra, que se comen la superficie, las ciudades que se van ensanchando y todo eso me parece un problema para el futuro. Se puede imaginar una arquitectura como postal, que pueda destruirse por sí sola y reconstruirse de otra manera, bajo una perspectiva de energía siempre circular y de alta calidad. Pero el problema de la demografía no es así, nadie quiere hablar de eso, es como un tabú.

Respecto a ello, comparaba Inglaterra, que no crece demográficamente, versus Chile, que sí crece. Pensé que ellos tenían sus problemas de crecimiento solucionados y resulta que la expansión del territorio urbano, de la construcción, allá es muy fuerte. Entonces pregunté el por qué. Me dijeron que la gente ya no vive con sus familias, ahora la gente se separa y quiere vivir sola, e idealmente con una segunda casa. Entonces al final hay un tema de conciencia, como de entender que no podemos seguir colonizando el espacio, independiente de que no crezcamos en número.

Es una manera de ver para mucha gente, ver positivamente el crecimiento, como si el desarrollo fuera una cosa únicamente material, y que se gana cuando se come el espacio o aumenta el PIB. Pero qué es el PIB: nada. En Francia, por ejemplo, un niño que va a la escuela es un costo, pero un niño que va a la escuela y le ocurre cualquier daño es una ganancia de dinero, porque ello va a aumentar el PIB, ¿qué tipo de civilización es ésta? auS

 

 

 

© 2017 • Instituto de Arquitectura y Urbanismo, Facultad de Ciencias de la Ingeniería, Universidad Austral de Chile.
Teléfono/Fax: 56 63 221943 • Casilla 567 • Campus Isla Teja S/N • Valdivia • Chile
E-mail: