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AUS (Valdivia)

ISSN 0718-7262 versión on-line

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  AUS (Valdivia) n.4 Valdivia 2008




AUS, Nº 4: 13-16
DOI:10.4206/aus.2008.n4-12

Entrevista

 

PADRE GABRIEL GUARDA O. S. B.

 

Roberto Benavente

Arquitecto UCV, Académico Instituto de Arquitectura y Urbanismo, UACh, Chile.


 

 

Nacido en Valdivia el año 1928, se fue a Santiago a estudiar a la Universidad Católica de Chile donde se recibió de Arquitecto, sin embargo, luego de un viaje a Europa, decidió entregarse por completo a su vocación religiosa, ingresando m u y joven a la orden de los Benedictinos. A pesar de esto, siempre ha estado ligado a su profesión a través de la investigación de la arquitectura y el urbanismo, especializándose en el área patrimonial, cuyos estudios han sido fundamentales en temas de conservación y difusión.

Como arquitecto diseñó la iglesia de la abadía de la Santísima Trinidad de Las Condes, Santiago (declarada Monumento Nacional) y la catedral de Valdivia.

Ha ejercido la docencia en diferentes universidades en Chile y el extranjero, ha publicado más de 300 obras entre artículos y libros, es consultor de la UNESCO, ha recibido premios importantes entre los que destacan el Premio Nacional de Historia en 1984 y el Premio Bicentenario en el año 2003.

El trabajo patrimonial realizado por el Padre Guarda en nuestra ciudad, reflejado especialmente en su último libro "La Nueva Historia de Valdivia", construye y le otorga a Valdivia una memoria propia, la que cobra presencia con un peso e identidad significativos, dentro de la historia nacional.

 

Para usted, Padre, ¿el patrimonio es cosa vieja?

No. Es la memoria colectiva que guía a los habitantes de una ciudad y los acompaña hasta la muerte y a sus hijos y a sus nietos por los siglos de los siglos, amén.

Valdivia esconde muchos terrenos baldíos ¿Como ve usted esa situación?

La veo sobre todo en el centro. Puede haber explicaciones que desconozco, pero una son las exigencias municipales, que obligan por ejemplo a tener estacionamiento subterráneo y las solicitaciones económicas de los edificios, que quieren tener muchos pisos no tienen posibilidad alguna de que quepa todo, entonces es más fácil ganar dinero arrendando la superficie para estacionamientos. Áreas en pleno centro han quedado así.

¿Tiene que ver esto con la especulación de metro cuadrado?

¡Eso es exactamente!. Un problema típico del "economicismo", ¡estrujar las cosas por ganar plata!. En cambio uno ve en el centro, edificios nuevos de cuatro pisos que son discretos. Que se asimilan a la cota de altura tradicional y han sido hechos ahora prescindiendo de ese enfoque tan especulativo.

¿Cual es la nueva vocación que tendría la ciudad de Valdivia, como capital en la Región de Los Ríos?

Bueno sin haber estudiado más de lo que he leído en periódicos y folletos que me han mandando, yo diría que por una parte tiene que ser un modelo para las provincias y pueblos que componen la región. Que miren a Valdivia como un modelo atractivo, amable, que reparte muchos bienes. Que no caiga en el mismo problema de Santiago, como si fuera un "Santiaguito" que se come a todo el resto. Por otra parte, que también se vea el respeto de la ciudad por su pasado. No obstante todas las pérdidas, hay presencia de ese pasado. En todos los pueblos hay presencias análogas. Entonces que imiten y que equivalentemente valoren. Y por otra parte, que no renuncie jamás al papel nacional como modelo de un desarrollo urbano especial, por ser la única ciudad fluvial con ríos navegables. Que siga teniendo este atractivo diciendo "aquí estoy frente a todo Chile".

Y esto de lo navegable, los vínculos entre la Isla Teja y la ciudad ¿Cómo debería esta ciudad, desde un punto de vista urbano, asumir el Río?

Desde luego hay un problema de conectividad muy grave que se ha agudizado año tras año debido al crecimiento de la actividad en la Isla Teja (colegios, universidad, urbanización, etc.) y con la existencia de un solo puente de dos vías y unas pasarelas mínimas para el peatón. Se impone otro puente más, como también el ensanchamiento de las vías peatonales. No hay mejor palco en Valdivia para entretenerse que pasar por su puente, que es muy alegre. Yo me he instalado allí muchas veces a sacar fotos. Y por otra parte, el puente de la Isla Teja hacia el norte sobre el Cau-Cau, es fundamental porque va a descongestionar. Coincido con lo que dijo el Intendente que por costos de mantenimiento no debiese ser un puente levadizo. Esto implicaría además la interrupción del paso cada vez que pase un buquecito.

De alguna manera la ciudad se niega al río, le da la espalda, hay terrenos que condenan el paso fluido por el borde ¿Como planificar para que la ciudad asuma de verdad su río?

Habría que tener una ordenanza, una decisión en el plano de diseño urbano, un plan regulador que pudiera ser predecible. Desde el origen la ciudad se instaló arriba, esto es interesante, la casa nuestra estaba arriba y mis padres decían: "El río lo vemos todos los días. En cambio aquí, estos terrenos son comerciales y nos dan la renta que nos sirve para vivir".

¿No tendrá que ver también con imaginario colectivo de temor, con la memoria de lo que ha sucedido?

Con una intuición trasmitida por las generaciones de indígenas, ellos fueron los trasmisores de los grandes maremotos, que había que subirse. Uno ve la ciudad de Imperial o de Carahue por ejemplo, que está en lo alto. El plano del río eran sólo instalaciones portuarias. Muchas ciudades están asentadas en terrenos altos. En España muchas están en terrenos altos: Toledo, Cáceres, etc.

En Valdivia hay edificios que uno desearía que no se hubiesen construido nunca. ¿Cual sería la escala, no planificada hoy en día, que queremos dejar a nuestros hijos y nietos?

Hay muchas personas y no sólo en la Municipalidad, sino que también muchos habitantes de Valdivia, que miran el desarrollo urbano de Santiago y Temuco. Quieren ser como ellos, juzgan sólo por imágenes. Piensan en poner torres de ese tipo, que no son ni siquiera rascacielos, como signo de progreso y riqueza. ¡Debería haber una máquina serrucho gigantesca que corte todo lo que sobrepase los cinco o seis pisos!

En Valdivia debiese predominar la fachada dura, vanos verticales y techo a dos aguas es lo más seguro, eso es la clave. Las terrazas ¡ni en Santiago funcionan!. Y el tema de los balcones, por ejemplo Paris no tiene balcones al Sena, sin embargo qué cosa mas bonita que mirar el Sena, su movimiento, sus plazas y avenidas, buena arquitectura: vanos verticales... He examinado todos los edificios nuevos con balcones y terrazas que hay en la costanera, ¡nadie las usa, ni en los días mas lindos que hay! Salvo en la noche valdiviana, éstos no son necesarios en un clima lluvioso. Los vanos horizontales, ahí hay que aplicar lo que decían mis abuelos; "para qué vamos a mirar si estamos caminando todos los días alrededor del río". Las casas más recogidas tienen un mérito enorme en invierno. Estoy alojado en el centro cultural y me siento acogido. Las ventanas son un hueco vertical de la vista espectacular, me asomo y veo todo lo que quiero ver, no necesito colgarme del balcón para ver lo que pasa de norte a sur. Pasan al frente mío todos los buques, entonces no es necesario salir a verlos. Los balcones y terrazas son una moda que se impuso en un momento dado, porque hay que reconocer que la arquitectura contemporánea tiene modas.

 

En este Chile que desconoce el patrimonio material y natural ¿Qué mensaje le podría dar a los alumnos como futuros gestores de proyectos y también como ciudadanos?

Fuera de lo que hemos hablado de una arquitectura discreta, el no querer "hacer números". De evitar esta tendencia de nosotros los arquitectos de distinguirnos de todos los demás haciendo edificios vanidosos, incluso en el plano patrimonial, intervenir de tal manera que lo nuevo ofusca y anula completamente lo que se quiere conservar. Tener una discreción y una humildad frente a los testimonios. La conservación de las fachadas viejas, por último aunque tenga las críticas que se le quieran hacer, permite que adentro se arme una cosa confortable con diseño contemporáneo, pero tú salvas la memoria colectiva de la ciudad. Yo recuerdo que cuando era niño me llamaba la atención la calle. Yo vivía en Libertad esquina Independencia y la calle era un salón. Toda la calle con todas las casas con las misma altura, decoradas de manera distinta pero formaban una cosa única que lo hacia estar a uno casi en un recinto cerrado.

En Europa se conserva eso, uno va a Versarles y sigue siendo el mismo que hace dos siglos.

Claro, calles qué permiten un "tránsito encerrado", bueno, el encierro es malo pero acompañado por recintos, en un juego, con una matriz que los protege. En el campo uno esta expuesto a los vendavales, las inundaciones, los ataques, etc... pero en la ciudad hay un clima que es la polis, la política, la policía todos esos términos antiguos. Y bueno a los alumnos díganle ustedes, con la experiencia enorme que tienen, que en el momento cuando salgan, pueden escoger entre el ser fieles o caer en el negocio. El negocio no satisface la necesidad humana, en cambio lo estable lo de siempre, lo que se preserva, eso es lo que planifica la vida para toda la vida.

Existe un proyecto de una carretera costera hasta Puerto Montt que va a cambiar el valor al suelo y va a traer el juego especulativo del metro cuadrado... ¿De qué manera ciudadana podemos exigir a los poderes públicos locales, los instrumentos de regulación para evitar esta especie de demencia de negocio, que destruye lo que lo patrimonial?. ¿Cómo crear conciencia de eso, de esa falta de visión?

Yo eso se lo dije a algún alcalde de turno con respecto a Niebla, antes que se hiciera un puerto, porque iba a producirse una avalancha sin control y Niebla, que era un balneario tranquilo, atractivo, con casas bonitas iba a terminar en un desastre. Dijeron que había una ley de libertad, que decía que cada uno puede comprar lo que quiera, decir lo que quiera, y ya. Hay un aspecto muy práctico e inminente, y que ojalá ustedes puedan meter la cuchara, que es cuando se haga ese puente en Cau-Cau. Las propiedades al lado del puente, que se reglamenten con espacios de parque unidos directamente a la ciudad, y que no se llenen de chabolas ni fábricas. Entiendo que ahí hay terrenos de la Universidad y hay un proyecto de hacer un parque ecológico. Eso es lo que hay que hacer, pero la ambición va a ser tan grande, que hasta la Universidad puede verse tentada de vender. Hay tanto terreno hacia atrás, con tantos ríos preciosos, esteros, que pueden ser la cosa mas bonita del mundo, pero no necesariamente junto al camino. Hay que evitar que cuando se haga el puente ya esté todo vendido.

Me he enterado de cosas tan locas como lo siguiente, que la Deutsche Schule, que tiene el cementerio Anwandter, que es una joya de Valdivia, pero como en la donación qué hizo la familia de todo esto no estipuló un límite, querían hacer las oficinas del colegio delante del cementerio ¿te das cuenta lo que sería esa pérdida? Cuando lo bonito sería cruzar el puente y encontrarse con algo. Quieren pedir que el cementerio y ese parque entero se declaren monumento nacional, como una unidad, que es cosa fundamental. Si tu ves los accesos norte y sur de Valdivia son la peor presentación de la ciudad, un disparate, todo destartalado. En Argentina hasta el pueblo más chico tiene un ingreso noble.

 

Volviendo a la cosa de la memoria, la Universidad tiene un perímetro protegido para algunos museos, que no esta totalmente legalizado, se usan ruinas como salas de exposiciones (MAC). ¿Qué debiera ser para la ciudad este espacio de memoria colectiva, qué debiéramos hacer con estas ruinas?

El mérito es que ese gran espacio aún es de la Universidad. Yo propondría que se desarrolle todo un futuro museológico. Congelar de otros usos todo eso. Tal vez sea discutible el traslado de casas antiguas a este sitio, pero ha sido una solución que ha permitido salvar estos edificios y permitir entonces que la gente vaya allí y se conmueva. Este es un recinto donde el metro cuadrado vale mucho, es una tentación. Por otro lado, hay un proyecto de un segundo puente que significa, por las demoliciones y desvíos, perder un terreno patrimonial. No se puede hacer esto. También en La Teja Norte, en donde están los fundos de la Universidad. Hay que hacer una regulación de todo esto, y la Escuela de Arquitectura con sus profesores, debe tener un papel muy importante.

Resumiendo algunos preceptos que usted indicaba anteriormente; dimensiones de alturas moderadas, fachadas con vanos verticales y predominio de áreas verdes...

En la Universidad tienen la suerte de tener todas las instancias para saber lo que hay que hacer. Están los ingenieros forestales que pueden decir de la ubicación de parques, están ustedes para planificar y muchas otras instancias, están todas las especialidades para pensar un modelo que la universidad pueda exhibir a técnicos municipales y al público, de lo que debe hacerse realmente. Yo veo una buena voluntad en el Rector. Viene de una zona rural esto le da una suerte de inocencia primigenia que lo hace comprender esto. El mismo seminario organizado con Valdicor y lo que yo estoy haciendo con 4o año, da cuenta de un interés por el patrimonio.

Usted ha atesorado mucha información histórica y realizado un gran trabajo cartográfico sobre Valdivia. Me contaban su intención de legar esto a la Universidad ¿Cómo vería usted la creación de un Centro de Estudios Históricos Valdivianos, como ve la perspectiva de sus archivos?

Claro, es una posibilidad. Yo he ido dando cosas a Valdivia, tanto a la Universidad como al Museo. Muchas cosas de mi familia. Yo no quiero plata, quiero las cosas viejas. En el Centro Cultural El Austral, todos los muebles, todos los cuadros, son míos. Cuando se donó eso, envié una carta a Agustín Edwards (el patrocinante era yo), estipulando que si por casualidad el Centro se cerraba algún día, todo pasara a la Universidad Austral. Esto se hizo eso ante notario y lo tiene el directorio actual del Centro Cultural.

El día en que se deba "repartir la torta", espero que no lo reduzcan a plata y muera allí este legado. Con respecto a mis fichas y mis archivos, están incorporadas en el próximo libro del cual es coautor Rodrigo Moreno Jeria, doctorado en la Universidad de Sevilla en Historia. Su tesis fue la evangelización de los Jesuítas en Chiloé. El entiende mi letra (todo está escrito a mano y con mucha abreviatura), pensé que el sería capaz de clasificar todo esto para que se salve. Rodrigo vive en Santiago, hace clases en el monasterio, es joven y muy bien preparado. El día en que me muera, el monasterio va a tirar todo a la basura, por e s o estoy repartiendo todo por todos lados, y la presencia de Moreno garantiza que esto se guarde. En los depósitos de museos en los que he dejado muchas cosas, éstas se han perdido, no me ofrece garantía.

La Biblioteca de la Universidad tiene garantía de ese marco de conservación con control sistemático, de cualquier préstamo y movimiento que pueda ser seguro.

Los libros que yo tengo en mi pieza son todos de la biblioteca del Monasterio. Tendría que ser toda la parte manuscrita pero que a veces es absurda total. Me escriben mis amistades diciéndome que "el tiempo está pésimo", "que se casa la Chichi", entonces les llegaría un fardo de cosas que no sirven para nada, las chifladuras del Padre Gabriel. auS

 

 

 

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