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Gestión Turística. N° 3: 47-79
Los Impactos Ambientales en áreas Turísticas Rurales y propuestas para la Sustentabilidad
Humberto Rivas O. 1 1 Geógrafo. Magíster en Asentamientos Humanos y Medio ambiente. Actualmente se desempeña en el Servicio Nacional de Turismo y es académico de las Universidades Católica de Chile, Tecnológica Metropolitana e Internacional SEK.
INTRODUCCION. El proceso de desarrollo económico registrado en algunas zonas rurales del país ha generado en los últimos años la ocupación intensiva de los espacios donde se concentran las condiciones más favorables para la inversión turística. Sin embargo, es frecuente observar que el turismo está seriamente alterado por el manejo inadecuado del territorio. La estrecha relación que existe entre conservación del medio ambiente receptor y el crecimiento de la actividad turística, plantea una interrogante para la gestión de las autoridades regionales y locales y para los empresarios privados vinculados al sector: ¿cómo compatibilizar el desarrollo turístico con las expectativas de progreso económico de las comunidades rurales? El principal objetivo de este trabajo es proponer algunos lineamientos metodológicos para incorporar la variable ambiental en las decisiones que afectan el proceso de inversión en áreas turísticas rurales, teniendo como referencia el marco legal vigente en el país. 1. DESARROLLO TURISTICO Y MEDIO AMBIENTE. A partir de la consolidación de lo que se ha denominado la Nueva Era del Turismo (NET), donde predomina la motivación por participar de experiencias recreativas vinculadas al medio ambiente, y cuando la calidad constituye un factor determinante en la valoración que se le asigna a los productos turísticos, puede afirmarse que el objetivo de alcanzar un desarrollo sostenibe no sólo tendrá un efecto positivo en el ámbito ecológico y socio cultural, sino que en muchas zonas, y principalmente en el entorno rural, será una condición básica para asegurar la presencia del turismo como actividad económica (Fayos Solá, 1997; Ministerio de Comercio y Turismo de España, 1994). En todo el país tenemos ejemplos de lugares donde la explotación forestal, la minería o la producción industrial presentan externalidades que han acelerado el deterioro de los ecosistemas y contribuido a profundizar la pobreza en áreas rurales deprimidas. Estas formas de intervención generan impactos ambientales, que en el corto plazo reducen su capacidad de proveer bienes y servicios derivados de la producción de recursos naturales, y su capacidad de atraer nuevos visitantes y residentes a las áreas rurales. Esta situación constituye una de las principales limitantes para alcanzar las expectativas de crecimiento turístico planteadas por el sector privado, así como para el éxito de las estrategias gubernamentales que le asignan una importancia significativa al agroturismo y ecoturismo como actividades prioritarias para algunas áreas donde otras actividades productivas presentan limitaciones (Brandon, 1993; Fuentes, 1995; Rivas, 1996; Martínez, 1998). Desde la perspectiva de la Política Nacional de Turismo, el deterioro ambiental también tiene un efecto negativo para la imagen que actualmente proyecta el país en el exterior, por cuanto las campañas promocionales se han orientado a posicionar el país como un destino de interés especial (Ej: "Chile Naturaleza Extrema") y, por lo tanto, asegurar que los mecanismos de intervención sobre los recursos naturales y culturales, que constituyen el patrimonio turístico básico, respondan a un criterio de uso racional y armónico en el largo plazo, debe entenderse como un desafío para todos los actores involucrados en el sector (OMT, 1998; SERNATUR, 1998). En otras palabras, alcanzar el uso sostenible de nuestros recursos, es un objetivo que debe estar presente en cada una de las acciones que afecten el uso del territorio. Esto implica que la localización de inversiones debe tomar en cuenta todos los factores que determinan la sustentabilidad de las áreas de acogida turística de tal forma de no alterar sus perspectivas de desarrollo. Entre estos factores se pueden mencionar los siguientes: • Condiciones del medio ambiente natural.
Cualquier zona rural que cuenta con atributos para el turismo presenta ciertas condicionantes ambientales que imponen barreras al desarrollo y cuando éstas se superan se producen cambios negativos que influyen directamente en cuatro aspectos determinantes para la sustentabilidad del destino turístico: a. La calidad de la experiencia recreativa.
Un estudio realizado en 1996, en el marco del proyecto de asistencia técnica de la Comunidad Europea, identificaba las principales razones para visitar Chile: • Paisaje / Naturaleza virgen / Montañas 59%
A modo de ejemplo, se puede mencionar el típico caso de algunos lugares del litoral o lacustres que por exceso de residuos líquidos sin tratamiento (provenientes de residencias e industrias) y sólidos (basuras), han perdido sus condiciones para el baño y la pesca deportiva o muestran un paisaje poco grato a la vista. Esta situación es común en destinos que en su cielo de desarrollo se encuentran en una fase de declinación (Butler, 1980). 2. LA EVALUACION DE IMPACTOS AMBIENTALES EN AREAS TURISTICAS RURALES. Con la promulgación de la Ley 19.300 sobre Bases del Medio Ambiente el año 1994 y de su reglamento en 1997, se produce un cambio significativo en el enfoque tradicional de la evaluación de inversiones públicas y privadas, por cuanto el Estado asume la responsabilidad de introducir el tema ambiental en el proceso de toma de decisiones, estableciéndose un nuevo requisito para la autorización de un importante número de proyectos especificados en la ley (CONAMA, 1997). Este nuevo enfoque se fundamenta en cinco principios básicos: - El principio preventivo.
Uno de los principales instrumentos que incorpora este cuerpo legal, por su importancia para la protección ambiental de las zonas turísticas, es el Sistema de Evaluación de Impactos Ambiental (SEIA), que corresponde al procedimiento mediante el cual se identifican y evalúan las acciones provocadas por un proyecto o actividad sobre el medio ambiente y se proponen y aplican las respectivas medidas de mitigación, compensación o restauración en las zonas intervenidas. La aplicación de esta ley representa una oportunidad para asumir el compromiso de responder en la práctica a los planteamientos que históricamente se han asumido en forma implícita y han sido reiterados en cada discusión referida a la relación turismo - medio ambiente, donde se repiten frases como las siguientes: - "El turismo es la industria sin chimeneas"
¿Qué se entiende por Impacto Ambiental? Un impacto ambiental es la "alteración del medio ambiente que ha sido provocada directa o indirectamente por un proyecto o actividad en un área determinada" (Conama, 1994). En el mismo sentido, Gómez Orea (1994:19) señala que "los impactos indican la alteración que la ejecución de un proyecto introduce en el medio, expresada por la diferencia entre la evolución de éste "sin" y "con" proyecto". Ante la constatación de que no siempre estas afirmaciones reflejan la realidad, las autoridades gubernamentales se enfrentan al desafío de introducir la dimensión ambiental en la planificación territorial y de aplicar la ley como un instrumento para la protección de los ecosistemas naturales y de las comunidades residentes. Al mismo tiempo, el turismo puede transformarse en un mecanismo efectivo para la revalorización económica para el medio rural y contribuir a generar ingresos para la conservación de áreas naturales (en el caso de las áreas protegidas) o para diversificar la economía campesina a través de iniciativas empresariales vinculadas a la producción agropecuaria, constituyendo así la base para el agroturismo. En este contexto, el interés estratégico de la evaluación ambiental es prever y minimizar el eventual deterioro de los factores que determinan el atractivo turístico de la zona y asegurar la puesta en práctica de medidas destinadas a revertir o compensar los impactos. Si bien la experiencia internacional demuestra que la actividad turística favorece la recuperación de zonas deterioradas y contribuye a resguardar el medio ambiente, la condición básica para lograr ese propósito es diseñar un estilo o forma de desarrollo acorde a las características de las localidades y ecosistemas de interés turístico (Rivas, 1994; APEC, 1996; Vera y otros, 1998; OMT, 1998; Bosh y otros, 1998). En cada una de las etapas (estudio, construcción, operación) del ciclo de inversión de los proyectos turísticos o de cualquier proyecto ubicado en áreas de atracción turística, se presentan situaciones que alteran en algún grado los recursos naturales y culturales y las obras construidas que determinan el tipo de actividades turísticas del territorio rural. Estos recursos reciben la presión de otras actividades económicas, a veces muy intensivas o de una extensa cobertura geográfica, y, por lo tanto, se hace imprescindible prever y controlar cada intervención que pueda alterar su condición de atractivo y deteriorar la imagen de los destinos. Por ejemplo, el análisis de los recursos acuáticos y el paisaje son dos factores determinantes para la sustentabilidad turística de la Patagonia, mientras que el patrimonio histórico y arqueológico constituye un factor motivacional relevante para los turistas que se dirigen a San Pedro de Atacama. También debe tomarse en cuenta que la integración con el medio rural varía según la estacionalidad de las actividades. Así, observamos que en todo el país la mayor presión por el uso turístico se produce en un corto período, generándose un aprovechamiento intensivo de las zonas turísticas durante pocos meses del año. La legislación vigente en Chile establece el tipo de proyectos de inversión que deben someterse al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Estos corresponden a actividades que presentan un uso intensivo del territorio, así como a planes urbanos y proyectos relacionados con el sector servicios (ver cuadro Nº 1 en anexos ).
¿Qué importancia tiene para el desarrollo turístico el sistema vigente en Chile? La incorporación de las actividades turísticas en la legislación ambiental le asigna a las instituciones responsables de evaluar los proyectos de inversión un rol determinante para introducir en sus decisiones un nuevo criterio de análisis que se refiere a la función recreativa del territorio rural. Si bien la experiencia recogida en los estudios y declaraciones de impacto ambiental presentados hasta la fecha no es muy favorable en cuanto a la importancia que se le asigna a la variable turismo y paisaje, en la forma que se plantea en la ley, constituye un hecho significativo que al menos en la descripción y evaluación de los efectos negativos de los proyectos de inversión se ha introducido esta temática e incluso se generaron movimientos ciudadanos donde la defensa de los valores turísticos y estéticos fue planteada con severas críticas (Ej.: Proyecto Central Hidroeléctrica Ralco). La modalidad de evaluación de los proyectos es a través de la presentación de una Declaración o de un Estudio de Impacto Ambiental, este último presenta mayor rigurosidad y comprende además una etapa de participación ciudadana. Los factores que determinan la necesidad de someter los proyectos a las exigencias de un Estudio de Impacto Ambiental están definidos en el artículo 10 del reglamento de la Ley 19.300, que establece lo siguiente: El titular de un proyecto "deberá presentar un Estudio de Impacto Ambiental si su proyecto o actividad genera o presenta alteración significativa, en térininos de magnitud o duración, del valor paisajístico o turístico de una zona" (CONAMA, 1997:16). Para determinar el grado de alteración ambiental, se considerará: a) La intervención o emplazamiento del proyecto o actividad en zonas con valor paisajístico y/o turístico; b) La duración o magnitud en que se obstruye la visibilidad a zonas con valor paisajístico; c) La duración o magnitud en que se alteren recursos o elementos del medio ambiente de las zonas con valor paisajístico o turístico; d) La duración o magnitud en que se obstruye el acceso a los recursos o elementos del medio ambiente de las zonas con valor paisajístico o turístico; o e) La intervención o emplazamiento del proyecto o actividad en un área declarada zona o centro de interés turístico nacional". Metodología de evaluación de impactos ambientales. Para identificar y evaluar estos impactos ambientales, es preciso realizar un análisis que incluye un trabajo específico en terreno. Se sugieren las siguientes actividades básicas: I. Descripción del proyecto.
I. Descripción del proyecto. En esta primera fase corresponde identificar y describir el proyecto en términos de las etapas que comprende, las obras necesarias para su operación y todos los aspectos relevantes que permitan conocer la localización, extensión geográfica, tiempo de vida útil y otros antecedentes indispensables para formarse una opinión acerca del tipo y características del proyecto ( Ver cuadro Nº 2).
II. Análisis del medio ambiente en el área de influencia del proyecto. La capacidad de atracción que ejercen los espacios rurales para el turista varía según sus atributos ambientales, lo que es valorado de acuerdo a su percepción e imagen de cada sitio. De acuerdo a las características y distribución de los recursos que determinan la potencialidad turística del territorio (clima, vegetación, fauna, geología, geomorfología, patrimonio cultural, entre otros), en el país se pueden reconocer siete tipos de zonas ambientales donde el turismo presentan características específicas (MOP, 1994): I. Zona altiplánica.
Estas zonas cuentan con un potencial de recursos turísticos que ha estimulado la creación de una oferta turística de parte de las comunidades y empresarios locales donde la intervención productiva o el turismo generan impactos negativos que se manifiestan en forma diferenciada en el ecosistema. Por ejemplo, la construcción de un hotel en el desierto en la Región de Antofagasta tendrá un efecto sobre el paisaje y su entorno muy distinto al que se observa en un valle fluvial encajonado de la Región de Aisén. El deterioro ambiental se acelera cuando el territorio es utilizado por sobre su capacidad de acogida y dado que existe una estrecha correlación con la calidad turística, se puede concluir que en la medida que los impactos sean más evidentes, la oferta y, desde luego, el producto turístico perderá su posición competitiva en el mercado (Ministerio de Comercio y Turismo de España, 1994). En este sentido es importante prever el grado de intervención ambiental de un proyecto en función de las características del ecosistema, su estado de conservación y el grado de fragilidad de sus atributos ambientales. En el largo plazo existe el riesgo que el proceso de desarrollo de los destinos turísticos rurales tienda a decaer y sólo es posible revertirlo con medidas cuyo costo no puede ser asumido por las autoridades gubernamentales, ni por el sector privado. En este contexto, es común que en ecosistemas frágiles, no incorporados en alguna categoría de protección y por lo tanto no sometidos a planes de manejo, el turismo puede constituirse en una actividad "indeseable" (OMT, 1998; Ceballos-Lascuráin, 1998). III. Identificación y evaluación de los impactos ambientales. En todos los lugares visitados por los turistas la práctica de un determinado tipo de actividad dependerá de sus motivaciones, lo que se expresa físicamente en un modelo o patrón de ordenamiento territorial que se caracteriza por la ocupación intensiva de los sitios que cuentan con condiciones propicias para las inversiones en equipamiento e infraestructura turística (generalmente asociada a la zona costera y por ende al recurso playa); mientras que otros sitios, ubicados en las zonas rurales, por lo general registran un ritmo de crecimiento más lento, a veces limitado por la carencia de ciertos servicios básicos y donde predomina el turismo de intereses especiales. En estos ambientes, la presencia de montañas, lagos, ríos o parques nacionales, por ejemplo, determinan el tipo de actividades turísticas y explican la distribución y extensión de los viajes nacionales e internacionales. De allí que cuando se pretende evaluar un impacto ambiental deberá tenerse en cuenta cuál es la oferta turística y específicamente qué actividades se verán afectadas como consecuencia de las acciones inducidas por el proyecto.
Como consecuencia de estos impactos ambientales se desencadena un efecto sinérgico que se inicia con el deterioro del medio ambiente receptor, la alteración del patrón de ordenamiento turístico y un daño irreversible a la imagen de los destinos, principalmente en aquellos sitios donde la actividad turística se asocia a un tipo específico de recurso natural. Considerando esta limitación, puede afirmarse que la posibilidad de incorporar una zona al uso turístico requerirá un serio esfuerzo de las autoridades locales para reducir la magnitud con que un problema ambiental puede degradar un destino turístico. Para la evaluación se sugiere aplicar el siguiente procedimiento metodológico: • Identificación de las actividades y acciones generadas por el proyecto.
Identificación de las actividades y acciones generadas por el proyecto: En esta etapa se identifican las acciones del proyecto que pueden ocasionar daño al medio ambiente en la zona turística. Para tal efecto es preciso reconocer las obras y actividades del proyecto durante su vida útil. Análisis de las condiciones turísticas o paisajísticas del área de influencia: Para efectos prácticos del SEIA, si bien no existe una denominación específica, se puede entender que una zona tiene valor turístico cuando cuenta con atractivos naturales, culturales u otros que motivan el desarrollo de actividades turísticas. Esto debiera reflejarse en viajes, es decir, en flujos de visitantes hacia dicha zona. En las definiciones de zonas o áreas turísticas tradicionalmente se incluye una condición para su delimitación, y es la presencia de centros de servicios y de una planta turística (equipamiento, instalaciones, etc.) que permita el desarrollo de las actividades (Buollón, 1995). En el contexto del SEIA la carencia de algunas de estas condiciones no necesariamente significa la pérdida de su "valor turístico". En muchos casos, como por ejemplo en áreas naturales inaccesibles o en Parques Nacionales que no cuentan con facilidades para la recreación, la posibilidad de aprovechamiento turístico tendrá un carácter potencial y corresponden a las denominadas zonas de "valor paisajístico". Las zonas de valor paisajístico se definen como una "porción del territorio, perceptible visualmente, que posee singular belleza escénica derivada de la interacción de los elementos que la componen" (CONAMA, 1997). Cuando no sea posible asimilar las zonas turísticas potenciales con las zonas de paisaje, se deberá estudiar con precisión las características que determinan su interés turístico y analizar la posible presencia de actividades turísticas esporádicas. Es importante delimitar dichas zonas para aplicar algunos parámetros de evaluación que permitan determinar los impactos del proyecto (Ver cuadro Nº 4).
Descripción y evaluación de los impactos ambientales: Los impactos ambientales se originan en la interacción del proyecto con los factores ambientales de su área de influencia, haciendo muy necesaria la identificación del tipo de acciones que en cada etapa del proyecto interviene sobre el ambiente natural y sociocultural. En Chile diversos estudios evaluados por el Servicio Nacional de Turismo permiten concluir que existe una amplia variedad de impactos que afectan la calidad del Turismo Rural, los más comunes afectan las condiciones del agua, flora y fauna y paisaje (Ver cuadro Nº 5 ).
Para apoyar la descripción y evaluación ambiental se ha empleado una serie de instrumentos que forman parte de las metodologías tradicionales de evaluación ambiental en áreas naturales. Entre los principales se cuentan: listas de chequeo o verificación, matrices de causa -efecto, análisis de redes, cartografía ambiental. A modo de ejemplo se presenta una matriz de identificación de impactos, donde se destaca la relación causa - efecto entre componentes ambientales y actividades generadas por un proyecto de camping. Para su elaboración se seleccionaron algunos componentes ambientales y actividades correspondientes a la etapa de construcción y de operación del proyecto (Gómez Orea, 1994; Conesa y Vítora, 1995). Componentes ambientales: - Calidad del aire.
Acciones de la etapa de construcción: - Alteración de la cubierta vegetal.
Acciones de la etapa de operación: - Baños.
Para evaluar la intensidad de los impactos ambientales en el área turística es preciso identificar un conjunto de parámetros que permitan establecer los alcances del proyecto (Conesa -Vítora, 1995; Gómez Orea, 1994). Entre éstos parámetros se pueden sugerir los siguientes: a) Extensión del impacto en la zona turística: La extensión dependerá del proyecto y de la superficie turística comprometida. Puede definirse como una proporción (%) que abarca desde unos metros hasta decenas de kilómetros. b) Reversibilidad del impacto ambiental: La reversibilidad del proyecto dependerá del tipo de recurso afectado, no puede establecerse un parámetro común para todos los recursos.
c) Intensidad o magnitud del impacto sobre la actividad turística: Este parámetro se refiere al grado en que se verá alterada la condición física del área turística. También dependerá de la concentración de visitantes y de la estacionalidad de las actividades. d) Duración del efecto sobre la actividad turística: La duración se entenderá como el periodo en que el proyecto en alguna de sus etapas afecta a la actividad turística. e) Riesgo de ocurrencia del impacto: Se refiere a la probabilidad que las acciones del proyecto tengan un efecto sobre el medio ambiente. f) Grado en que el proyecto afecta la calidad visual en el sitio turístico: Se refiere a los efectos del proyecto sobre el paisaje, considerando el factor visibilidad. g) Grado en que el proyecto afecta el acceso a un recurso turístico: Se refiere a las dificultades de acceso que el proyecto ocasiona en los desplazamientos turísticos. h) Carácter del impacto: En general, cuando se habla de impactos se hace referencia al grado de alteración negativa. Sin embargo es posible que un proyecto tenga efectos positivos. 3. MITIGACION DE IMPACTOS E INDICADORES DE SUSTENTABILIDAD. Estas medidas tienen como objetivo reducir los impactos ocasionados por el proyecto en alguna de sus etapas y en el caso de la actividad turística deberán asegurar que las condiciones en que se desarrolla la actividad turística se pueden consolidar en el tiempo. ¿Qué se debe lograr con su aplicación? - Crecimiento sostenido de la actividad turística en el área de influencia.
Como resultado de la evaluación de impactos ambientales se requiere diseñar una estrategia de manejo ambiental cuyos contenidos básicos incluyen: - Plan de Medidas de Mitigación de Impactos.
Por el interés que puede generar la discusión detallada de este plan, y aunque el espacio disponible en esta ponencia es insuficiente, es oportuno hacer referencia en unas pocas líneas al tema de la aplicación de indicadores de sustentabilidad como parte del seguimiento de los proyectos. Algunos indicadores que pueden aplicarse en el Plan de Seguimiento Ambiental. Se entiende que la sustentabilidad de una zona turística depende de un conjunto de factores ambientales, sociales, culturales y económicos que involucran tanto a la industria turística propiamente tal, como la comunidad residente y a los propios turistas (United Nations, 1997; Manning, 1997; 1998). A modo de ejemplo, pueden integrarse a la etapa de seguimiento ambiental de un proyecto de inversión en el área rural, algunos indicadores como los siguientes: - Indicador para medir las condiciones sanitarias de los camping en una comuna:
- Indicador para medir la disponibilidad de agua potable en el periodo de alta demanda para una localidad turística:
- Indicador para medir la destrucción causada por incendios forestales en áreas turísticas:
- Indicador para evaluar la capacidad de gestión del desarrollo turístico a nivel de predios:
- Indicador de calidad de aguas en playas: Este es un primer indicador para medir la capacidad de control de la calidad de aguas para baños por parte del Estado. A partir de este dato se calcula el indicador de calidad ambiental en las playas turísticas.
- Indicador para medir la percepción del turista:
- Indicador para medir la percepción turística de la comunidad residente en una localidad turística:
- Indicador para medir la intención de planificación física en una comuna rural:
- Indicador para medir la capacidad de normativa municipal:
4. ALGUNOS ALCANCES A MODO DE CONCLUSION. El desarrollo sostenible en las áreas rurales constituye un desafío ineludible para la incorporación de las comunidades rurales a la prestación de servicios y actividades turísticas. Sin embargo, habrá que tener en cuenta consideraciones como las siguientes: 1. Todo proyecto tiene externalidades sobre el medio ambiente. No existen proyectos "neutros". 2. Todo proyecto turístico requiere obras físicas que consumen recursos naturales y producen desechos en su entorno. 3. Los proyectos ubicados en zonas rurales tienen un efecto sinérgico directamente relacionado con la fragilidad del medio. 4. Desde el punto de vista de la rentabilidad, la inversión turística tiene una estrecha dependencia con los atributos naturales. 5. El medio ambiente es un factor determinante en la calidad turística de los destinos rurales. En este contexto, la oportunidad de activar las economías locales a través del turismo requiere de la aplicación de instrumentos adecuados para compatibilizar el tipo de actividades turísticas con las condiciones de los ecosistemas en las zonas receptoras. La evaluación de los impactos ambientales constituye una de las herramientas básicas para optimizar la capacidad de acogida del espacio recreativo rural e impedir que se repitan situaciones que han afectado lugares masivos, hoy decadentes debido al manejo inadecuado y a la falta de planificación del territorio. BIBLIOGRAFIA. • Asia - Pacific Economic Cooperation. Environmentally Sustainable Tourismin APEC Member Economies. Singapore, 1996. • Asia Pacific Economic Cooperation. Tourism and Environmental Best Practice. Singapore, 1997. • Bosh y otros. Turismo y Medio Ambiente. Edit. Centro de Estudios Ramón Areces S.A. Madrid, España, 1998. • Boullón, Roberto. Planificación del Espacio Turístico. Edit. Trillas, México, 1985. • Brandon, Katrina. Basic Steps Toward Encouraging Local Participation in Nature Tourism Projects. En: Ecotourism: A Guide for Planners and Managers. pp. 134-151. Ecotourism International Society. USA, 1993. • Butler, R. The Concept of a Tourist Area Cycle of Evolution: Implications for Management of Resources. The Canadian Geographer. Vol. XXIV, N°1. pp. 5-12, 1980. • Canter, Larry. Manual de Evaluación de Impacto Ambiental. Técnicas para Elaboración de los Estudios de Impacto Ambiental. Edit. McGraw Hill. España, 1997. • Ceballos - Lascuráin, Héctor. Ecoturismo. Naturaleza y Desarrollo Sostenible. Edit. Diana, México, 1998. • Comisión Nacional del Medio Ambiente. Ley de Bases del Medio Ambiente. Santiago, 1994. • Comisión Nacional del Medio Ambiente. Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Santiago, 1997. • Conesa - Vïtora, Vicente. Guía Metodológica para la Evaluación del Impacto Ambiental. Ediciones Mundi Prensa. España, 1995. • Corporación de Promoción Turística. Guía Turística. Chile Naturaleza Extrema. Santiago, 1998. • Fayos Solá, Eduardo. Educacion y Formación Turística: la visión de la OMT. En: El Capital Humano en la Industria Turística del siglo XXI. OMT, Madrid, 1997. • Fuentes García Rafael. Análisis de la principales características de la demanda de Turismo Rural en España. En: Revista Estudios Turísticos N° 127. pp. 19-52. Madrid, España, 1995. • Gómez Orea, Domingo. Evaluación de Impacto Ambiental. Editorial Agrícola Española, S.A. Madrid, España, 1994. • Jiménez, Alfonso de Jesús. Desarrollo Turístico y Sustentabilidad: El caso de México. Edit. Universidad Intercontinental. México, 1998. • Manning Edward. Lo que todo gestor turístico debe saber. Guía práctica para el desarrollo y uso de indicadores de Turismo Sostenible. OMT. Madrid, 1997. • Manning Edward. Governance for Tourism. Coping With Tourism in Impacted Destination. Centre for a Sustainable Future. Ottawa, Canadá, 1998. • Martínez, Luis. Turismo Rural "Una alternativa de agronegocios". En: Turismo Rural y Desarrollo Sustentable. Synergy Consultores Ltda. pp. 17-41. Santiago, 1998. • Ministerio de Comercio y Turismo. Manual del Planificador de Turismo Rural. Madrid, España, 1994. • Organización Mundial del Turismo. Guide for Local Authorities on Developing Sustainable Tourism. Madrid, España, 1998. • Rivas, Humberto. Hacia un Desarrollo Turístico en los Ambientes Naturales en Chile. En: Revista Ambiente y Desarrollo. Vol. X, N° 4. pp 39-46. Santiago, Diciembre 1994. • Rivas Humberto. Consideraciones Básicas para la incorporación de la variable Turismo en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Servicio Nacional de Turismo. Programa de Conservación y Desarrollo de los Recursos Turísticos. Santiago, 1997. • Servicio Nacional de Turismo. Perspectivas de Desarrollo del Turismo Rural en Chile. Santiago, 1996. • United Nations. Indicators of Sustainable Development. Division for Sustainable Development. United Nations Department of Economic and Social Affairs. New York, 1997. • Vera, Fernando y otros. Análisis Territorial del Turismo. Edit. ARIEL Geografía. Barcelona, España, 1997.
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