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HETEROGENEIDAD. PLURIACTIVIDAD Y PROCESOS DE
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Cuadro 1 Extracción inicial de los componentes.
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FACTOR |
VALOR PROPIO |
% DE LA
VARIANZA |
%ACUMULADO |
|
1 |
2,50710 |
22,8 |
22,8 |
|
2 |
1,71588 |
15,6 |
38,4 |
|
3 |
1,43493 |
13,0 |
51,6 |
|
4 |
1,25577 |
11,4 |
62,9 |
|
5 |
1,076612 |
9,8 |
72,6 |
El cuadro 1 de los valores propios muestra los primeros cinco componentes seleccionados, los cuales condensan el 72,6 % de la incercia total. Se tomó como criterio de corte el valor 1, es decir todos los factores por debajo de dicho valor quedan eliminados.
La solución representada por los cinco componentes resulta difícil de interpretar, puesto que cada factor aparece correlacionado con muchas variables. Para facilitar la interpretación de los factores, se los ha rotado con el criterio Varimax, usando la normalización de Kaiser.
Las correlaciones entre los nuevos componentes rotados y las variables se presentan en el cuadro 2.
En este momento del análisis resulta conveniente interpretar, a partir de los valores del cuadro a 2, el significado de los cinco componentes dentro del contexto de las unidades de producción de los pequeños productores de la localidad del Bajo Grande.
Nuevamente el equipo tuvo que discutir, a la luz del reconocimiento a campo de los sistemas de producción y del marco conceptual previamente determinado, el significado de estos nuevos factores.
* Factor 1: Actividades no cañeras.
* Factor 2: Estructura productiva y orientación cañera.
* Factor 3: Modernización y reinversión productiva.
* Factor 4: Abandono de la actividad productiva.
* Factor 5: Migración.
Análisis Cluster.
El Análisis Cluster o de agrupaciones tiene por objeto formar grupos de individuos, en este caso de fincas o unidades de producción, homogéneos respecto a una variedad de atributos.
Los métodos estadísticos que se incluyen bajo el nombre genérico de análisis cluster, buscan generar una taxonomía numérica (López-Valcárcel, 1990).
En éste trabajo se aplica el cluster jerárquico o algoritmo aglomeradvo o ascendente, el cual comienza con tantos grupos como individuos existan, para continuar en etapas sucesivas formando grupos por la unión de dos individuos aislados, de dos grupos, o de un individuo con un grupo formado anteriormente.
Se ha realizado un análisis cluster jerárquico tomando como información básica, aquella proveniente del análisis de componentes principales, es decir de los cinco factores obtenidos.
En este trabajo se muestra la información obtenida por la distancia euclídea al cuadrado y el método de Ward. Esta combinación es la más recomendada para el caso(Manual SPSS/PC+V2.0., 1988). Como resultado principal se obtuvo un Dendograma el cual permite reconocer los distintos grupos o tipos de explotaciones.
| Cuadro 2 Componentes rotados. Matriz de factores.
Rotated components. Factor matrix |
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La localidad de El Bajo Grande es una área rural ubicada a una distancia de 20 km. de la ciudad de Tucumán. Bajo Grande se encuentra conectado a la capital a través de la Ruta Nacional N° 9, aproximadamente 15 minutos de viaje en vehículo. En consecuencia, la comunicación con el principal centro urbano es rápida y frecuente.
En cuanto a la estructura agraria, la misma está conformada por pequeños fundos de vieja data donde el minifundio existente no tiene ninguna posibilidad de expansión hacia nuevas tierras. En líneas generales se observa problemas de degradación de sus condiciones de fertilidad debido, en la mayoría de los casos, a la monoproducción de la caña de azúcar.
Una estructura agraria minifundista con una importante masa de población económicamente activa, la avanzada mercantilización de la producción (la caña) y una buena infraestructura vial, son componentes que van modificando lentamente las características propias de las economías campesinas.
Una de las características más comunes de las explotaciones campesinas distribuidas en la localidad de El Bajo Grande es una superficie de tierra, en promedio de 6 hectáreas (figura 1). De por sí, este aspecto muestra al recurso tierra como un factor limitante para el desarrollo productivo de las explotaciones.
La monoproducción cañera en las explotaciones campesinas, es una característica típica de la zona; la caña ocupa un 80 % de la superficie cultivada.
Dicha superficie está en el orden de las 4 hectáreas promedio. Este valor se encuentra por debajo de la unidad económica cañera, la cual es definida por un módulo de 20 hectáreas de caña implantada5 (Bilbao, 1972).
En relación a la presencia de otros cultivos en los sistemas de producción se observa que sólo 7 explotaciones tienen maíz -en promedio 1,3 has.- y 9 fincas poseen una superficie destinada a la huerta para consumo familiar6 -en promedio 40 m2 compuesta por 3 especies agrícolas-. Sólo 2 explotaciones muestran un importante desarrollo de cultivos hortícolas con niveles de inversión importantes -tienen 10.000 m2 con alrededor de 10 especies.-
Figura 1. Distribución de explotaciones según superficie total (en hectáreas).
Distribution of exploitation according to total área (in hectárea)
5 La unidad económica cañera ha variado sustancialmente en los últimos años con una tendencia a incrementarse.
A nivel de referencia , se podría decir que la unidad económica se encuentra por arriba de las 30 hectáreas de
caña.
6 La presencia de huertas en los predios campesinos se debe fundamentalmente a la intervención estatal a
través del Programa ProHuerta (INTA-SAGyP) dirigido a sectores marginales urbanos como rurales.
La creciente importancia de la tecnología, y por consiguiente, del capital sobre la tierra es un indicador vinculado con la modernización agrícola. Precisamente no es el caso para la localidad en estudio; sólo algunas explotaciones presentan un parque de maquinaria (tractor e implementos agrícolas para tracción mecánica) para cumplir con los requerimientos mínimos de la caña. Para el caso de los tractores, los mismos presentan un nivel de desactualización que superan los 20 años.
La presencia de distintas especies de animales en los predios suele ser una característica de las explotaciones campesinas, existiendo una integración y complementación entre el sistema agrícola y el pecuario (Paz, 1995). Sin embargo en la localidad de El Bajo Grande se observa un sistema pecuario escasamente diversificado -entre 2 a 3 especies en promedio- y con pocos animales, donde el ganado bovino es prácticamente inexistente.
La figura 2 muestra el desarrollo del sistema pecuario. A los efectos de establecer un patrón de comparación entre las distintas explotaciones se realizó una conversión de especies y cantidad de animales a stock pecuario en dinero. Para ello se utilizó los valores en dinero, establecidos por los mismos campesinos para cada una de las especies.
Analizando la figura 2 se observa que el 62 % (18 explotaciones) prácticamente no tienen ningún animal, sólo existen gallinas en cantidad de 5 a 10 aves por predio. Entre los rangos de 500 a 1499 $ (17 % del total ), el sistema pecuario está comprendido por tres especies: aves, cerdos y animales de tiro.
Finalmente el último rango muestra un sistema pecuario donde el número de animales por especie es considerable. En éste estrato se observa que existe una orientación de los animales tanto para la subsistencia como para venta, siendo ésta última muy precaria y orientada a compradores informales y ocasionales.
Sobre la base de que el 93 % de los predios relevados poseen caña en su sistema de producción agrícola y que dicho cultivo ocupa más del 80 % de la superficie sembrada, se puede llegar a la conclusión de que dicha comunidad basa su estrategia de ingresos sobre la producción de la caña.
Sin embargo si se analiza las distintas fuentes de aportes monetarios y su importancia en relación al ingreso total de la familia se observa una diversidad en la composición del mismo (Cuadro 3)7.
| Cuadro 3. Fuentes de ingresos y su relevancia con respecto al ingreso total.
Income sources and their relevance regarding total income. |
| FUENTES DE INGRESOS |
CANTIDAD DE EXPLOTACIONES POR IMPORTANCIA DE LOS INGRESOS PARCIALES EN FUNCION AL APORTE REALIZADO AL INGESO TOTAL FAMILIAR. |
|
1º |
2º |
3º |
4º |
5º | |
| Venta de animales. |
0 |
3 |
0 |
1 |
5 |
| Venta de cultivos. |
10 |
6 |
5 |
2 |
3 |
| Vta. de trabajo (administración pública y otors servicios urbanos). |
7 |
1 |
4 |
1 |
6 |
| Vta. de trabajo informal (changas) |
2 |
1 |
1 |
4 |
4 |
| Vta. de trabajo (migración estac.). |
1 |
0 |
0 |
0 |
1 |
| Aportes (jubilación, pensión, etc.). |
9 |
0 |
0 |
1 |
0 |
| Ayuda familiar. |
2 |
1 |
2 |
1 |
2 |
| Otras actividades |
0 |
3 |
0 |
2 |
0 |
7. En la encuesta utilizada una de las preguntas estaba orientada específicamente al jefe de familia donde se le indagaba acerca de la composición del ingreso total, solicitándole que ubicara a los distintos ingresos de los miembros de la familia por orden de importancia según el aporte realizado al ingreso total. Las distintas fuentes de ingresos pueden tener igual importancia para las explotaciones; por ej. la venta de animales puede tener la misma importancia, en aportes de ingresos, que la venta de trabajo y en consecuencia ambas fuentes de ingreso tienen el mismo valor o jerarquía.
Figura 2. Distribución de explotaciones según el stock pecuario (en dinero).
Distribution of explotation according to livestock (in cash).
Del cuadro se desprende que sólo 10 explotaciones tienen como principal ingreso el proveniente de la venta de cultivos. En contraste con los ingresos originados de la producción agropecuaria se observa que 9 explotaciones centran sus ingresos totales sobre la base de aportes procedentes del sistema de asistencia social. La venta de trabajo, especialmente aquella vinculada con la esfera del empleo público y las changas es un componente importante del ingreso para 9 explotaciones. La migración estacional no conforma una estrategia de relevancia en dicha comunidad.
En definitiva, la escasez de tierra, la orientación monoproductora y la crisis (especialmente manifestada por los precios) en éstos últimos anos de la caña, ha hecho que dicho cultivo comience a perder importancia como fuente generadora de ingresos y de empleo dentro del sector campesino cañero. En consecuencia existe un desarrollo de otras actividades, la mayoría de las cuales se encuentran vinculadas con la esfera de la administración pública u otras actividades mercantiles.
La multiocupación lejos de ser una situación excepcional entre los pequeños productores cañeros, constituye una situación generalizada, especialmente en contextos regionales y locales donde existe una cercanía con la ciudad y la dinámica capitalista.
Campesinos y procesos de transformación: un abordaje para su interpretación.
Según Murmis (1986) la relación entre tierra y trabajo familiar es un punto de referencia, para determinar el tipo social agrario involucrado en los procesos de transformación.
Si sobre la base de la relación trabajo familiar-tierra, se incorpora otros elementos, tales como una producción orientada tanto cu mercado como a la subsistencia, con escasos niveles de recursos naturales y de capital, sumado a una articulación débil y asimétrica con los distintos mercados (de productos, de insumos, de capital, de trabajo, etc.), es factible pensar que se está en presencia de unidades de producción de corte campesino.
La identificación del tipo social predominante en la zona, el campesino, permite definir algunos problemas de límites entre los distintos actores agrarios involucrados en el término pequeño productor y así poder pensar, en una primera aproximación, en una tipología de situación de pequeño producción o áreas de concentración de pequeña producción con rasgos campesinos (Murmis, 1986).
Sin embargo sobre este aspecto cabe hacer una aclaración de orden conceptual. El uso del término pequeño productor, permite visualizar al campesino como un subconjunto dentro del conjunto de pequeño productor, entregándole así una característica dinámica que ayuda a interpretar los procesos de transformación social (Paz, 1993).
Dentro de este contexto la modificación de una variable o dimensión (léase: compra-venta de mano de obra, expansión o contracción de la superficie cultivada, disminución o incremento del sistema pecuario, cesión o toma de tierras, etc.) no necesariamente tiene que ser entendida como un elemento clave para interpretar los procesos de descampesinización -hacia arriba o abajo-, sino más bien como un componente más de las estrategias de reproducción social.
Considerando una tipología de situaciones donde existe un predominio de las unidades de producción campesinas, es factible pensar en que en ella se están dando procesos de transformación.
Definido el tipo social agrario predominante y sus posibles tendencias, queda a determinar los actores sociales involucrados en los procesos. Este aspecto exige de un abordaje metodológico más profundo que se realiza en los párrafos subsiguientes.
Los sistemas de producción del Bajo Grande.
A partir del dendograma y a una distancia de un valor aproximado de 9 (rescaled distance), se identificaron ó tipos de sistemas de producción, con cuatro explotaciones que no se agruparon.
Esta información fue constractada con los técnicos que conocían el terreno, teniendo como objetivo principal en el análisis el hecho de determinar si dichas categorías tenían una coherencia teórica y un sentido agrícola, en cuanto a la percepción que se tienen de la agricultura del Bajo Grande.
Al analizar cada uno de estos grupos se buscó identificar cuales variables presentaban mayor homogeneidad dentro de cada uno de ellos. Este criterio orientó la posible definición de cada uno de los grupos, es decir,"ponerle un nombre que lo caracterice".
A continuación se presenta la identificación de cada uno de los tipos o sistemas de producción obtenidos a partir de la aplicación del método estadístico multivariante.
*Grupo nº 1: pequeño productor cañero (4 hectáreas de caña soca no renovada) sin posibilidades de expansión agrícola, con bajos niveles de capitalización (presencia de caña soca y un parque de maquinaria exiguo) y fuerte articulación al mercado laboral como oferente de mano de obra.
* Grupo nº 2: pequeño productor cañero en procesos de pobreza acentuada y semiproletarización (importante venta de mano de obra).
*Grupo nº 3: pequeño productor cañero con orientación monocultivo, con un nivel de capitalización importante (superficie cultivada de caña por arriba de 8 hectáreas y presencia de tractor e implementos agrícolas).
*Grupo nº 4: pequeño productor cañero con orientación al monocultivo (tres hectáreas de caña) y articulado fuertemente al sistema previsional (jubilaciones y pensiones).
*Grupo nº 5: pequeño productor orientado a actividades anexas a la producción agrícola (2 hectáreas cultivadas entre caña y maíz) con posibilidades de expansión de cultivos y con fuentes de ingresos que le permiten una capitalización importante (agroindustria, producción de leche, tabique).
*Grupo nº 6: pequeño productor orientado a la intensificación de la producción agrícola con importante grado de diversificación (caña planta y producción de productos hortícolas bajo invernáculo).
Los procesos de transformación de las unidades campesinas en éstos últimos años, especialmente de aquellas ubicadas en las cercanías de los centros urbanos más poblados, han sido examinados dentro del contexto de una sociedad predominantemente agraria y de cultura campesina.
La multiocupación, especialmente aquella vinculada con actividades urbanas y compendidas en el sector terciario o de servicios de la economía, ha pasado a ser una estrategia de reproducción intrínseca a la racionalidad económica del campesinado, la cual garantiza su propia reproducción. Sin embargo dicho mecanismo se convierte precario y vulnerable cuando existe una dotación estructural mínima de recursos (recursos naturales, capital, forma social del trabajo y relación con los mercados) con su modo de utilización y combinación que no aseguran un nivel específico de producción. En éste caso ( grupo n° 2) la multiocupación estaría mostrando procesos de pauperización cada vez mayor y en consecuencia una desintegración de las unidades campesinas cañeras.
Dentro de un marco donde la tierra se plantea como un bien escaso y el cultivo de la caña como una estrategia productiva que no garantiza la reproducción social, los propios campesinos han ido desarrollando iniciativas económicas alternativas. Su transformación es el resultado histórico de las propias limitaciones estructurales para la producción de la caña sumado a las actuales modificaciones del espacio rural, ahora más vinculado con la ciudad.
Para el caso de este estudio, algunos de los tipos encontrados muestran "trayectorias o situaciones exitosas" que deben ser analizadas previamente con el propósito de establecer posibles pautas o estrategias de intervención en las explotaciones que se están considerando.
Estas trayectorias exitosas para el Bajo Grande son fundamentalmente dos:
1) los pequeños productores (grupo nº 5) que encontraron un camino diferente a la trayectoria eminentemente cañera y articularon actividades anexas como lo es la agroindustria artesanal, a través del procesamiento de la caña, ya sea como miel de caña o tabletas o por medio de la producción de ladrillos para la construcción (tabique).
Esta última alternativa puede ser exitosa en el corto plazo, no resultando sustentable en el tiempo; en algún momento dichas explotaciones necesitarán de nuevas tierras con ciertas características (deben contener un nivel determinado de arcilla) para poder continuar con dicha actividad, lo cual resulta poco probable encontrarlas en las cercanías.
2) los pequeños productores que modernizaron su cañaveral e incorporaron el invernáculo (cerca de 10.000 m- de producción de hortalizas forzadas) como alternativa productiva (grupo n° 6).
Esta trayectoria productiva muestra un "acomodamiento" de los viejos sistemas cañeros con nuevas formas de integrar e intensificar los recursos. Esta nueva estructura productiva se monta sobre un importante aprovechamiento de la mano de obra familiar. Este tipo social constituye un "grupo emergente" y que resulta un modelo exitoso para ser considerado como alternativa productiva.
El grupo nº 3 podría ser considerado como otra trayectoria exitosa, pero sobre la base de la misma producción cañera. Este aspecto requiere mayor profundización a partir de estudios de caso con el objeto de poder clarificar si la situación actual es producto de explotaciones capitalizadas que comienzan a incorporarse a una trayectoria de descapitalización (en su momento eran medianos cañeros capitalizados) o unidades que verdaderamente, por medio de un conjunto de estrategias diversas y efectivas pasaron de una estructura de producción cañera relativamente baja a los actuales niveles de producción (8 hectáreas de caña cultivada).
En relación a las otras categorías de productores, el grupo nº 2 actualmente muestra serias diñcultades para su reproducción. Este productor sería un sujeto para los subsidios o programas de trabajo en otras ocupaciones fuera de su predio.
El grupo nº 4 no es sustentable como tal en el tiempo. En este grupo se observó que la mujer anciana constituye un componente importante dentro de la estructura familiar. Existe una correlación entre esta variable y los aportes provenientes del sistema previsional. Estas explotaciones se encuentran "fuertemente subsidiados" por el sistema previsional estatal.
Algunos de los tipos agrarios presentan la particularidad de no tener más tierra para su expansión agrícola, lo que implica que al estructurar las estrategias de intervención de los sistemas de producción deba hacerse sobre la base de la transformación abrupta de la caña con respecto a los cultivos alternativos. Esto hace pensar que requieran, en ciertos momentos de la implementación de la propuesta técnica, una "ayuda financiera" para mantener su reproducción social.
No cabe ninguna duda acerca de que la producción cañera y el campesino orientado a dicha producción se encuentran en crisis. Más bien, en donde se presentan dudas y diferencias notables, es en las diversas estrategias de intervención dirigidas a sacar de la crisis al sector campesino cañero.
Existen distintas alternativas técnico-productivas. Una de ellas es reconvertir el área cañera hacia nuevas producciones como la hortícola o de frutales. Otra de ellas es articular fuertemente la caña a la agoindustria (alimentos balanceados a partir de la hirolización del bagazo) y a la destilación de alcohol (Giarraca et al., 1995).
Lo cierto es que dichas alternativas han sido generadas en ámbitos político-técnicos, donde difícilmente se analizaron previamente las alternativas elaboradas por los mismos sujetos sociales agrarios, que aunque puedan presentar características específicas e individuales resulta un modelo viable y posible8, en cuanto que respeta la condiciones propias (restricciones y potencialidades de recursos) de las economías campesina.
8. Existe un análisis sobre un enfoque alternativo en (Paz, 1997) donde se consideran las estrategias de reproducción social, la no mercantilización del trabajo y la racionalidad ecológica de la producción campesina como características potenciales para un desarrollo alternativo.
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