Agro sur - COMPORTAMIENTO DE PLANTAS DE VID DE LA VARIEDAD SULTANINA (Vitis vinifera L) CON SALITRE SÓDICO Y NITRATO DE SODIO PRO-ANALISIS
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Agro sur

ISSN 0304-8802 versión impresa
 
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  Agro sur v.1 n.1 Valdivia 1973




Agro Sur Vol.1 (1) 23-36 1973

INVESTIGACIONES

 

COMPORTAMIENTO DE PLANTAS DE VID DE LA VARIEDAD SULTANINA (Vitis vinifera L) CON SALITRE SODICO Y NITRATO DE SODIO PRO-ANALISIS 1

 

Fernando Medel S.2 Federico Kocher G.3 Bruno Razeto M.4 Iván Muñoz H.5

1 Parte de la tesis presentada por Fernando Medel S., como uno de los requisitos para optar al título de Ingeniero Agrónomo en la Universidad de Chile.
2
Ing. Agr., Profesor del Instituto de Producción Vegetal, Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Austral de Chile, Casilla 567, Valdivia, Chile. 
3 Ing. Agr., Ph. D., Profesor de Fruticultura General, Facultad de Agronomía, Universidad de Chile. Actualmente en la Universidad de Maine, U.S.A.
4 Ing. Agr., M.S., Profesor de Fruticultura, Departamento de Producción Agrícola, Facultad de Agronomía, Universidad de Chile, Casilla 1004, Santiago, Chile.
5 Ing. Agr., Proyecto Viticultura, Instituto de Investigaciones Agropecuarias, Casilla 5427, Santiago, Chile.


SUMMARY

Eigth nitrate levels: 0,8-8-12-16-20-24-28-56 mq/l and supplies of chloride and sodium, provided by chilean nitrate of soda and sodium nitrate proanalysis was investigated, to determine the effects on vegetative growth and chemical composition of Sultanina grape plants. A completly randomized design was employed; consisting of eigthtreatments for each nitrogen source and three replications per treatment.
The plants were grown in pots with quartz sand, under greenhouse conditions, and watered with nutrient solutions during the two growing periods, with an interval in frigorific chamber.
At the end of each growing period, petioles samples were taken from malure leaves, leaving out the basal ones, in order to determine the nitrate, chloride and sodium content. Also, from each plant, dry weight of shoots was measured.
The main conclusions were:
- A higher concentration of nitrate and sodium was found with second growth plant tissues.
- In the second growth period, the chloride content in the petioles decreased as the nitrate levels in the nutritive solution was increased, being lower in the second growth period.
- The lowest growth of plants, expressed as dry weight of the shoots, ocurred in the extreme treaements: with 0,8 and 56 mq/l of nitrate in the nutrifive solution, caused by high levels of chloride, in the first case, and by sodium in the latter.
- No statiscally significant differences were found between the two sources of nitroken, chilean nitrate of soda and sodium nitrate p.a., in relation to the nitrate, chloride and sodium content of the petioles, neither with the dry weigth of the shoots.


RESUMEN

Se estudió el efecto de ocho niveles de nitrato: 0,8-8-12-16-20-24-28 56 miliequivalentes por litro y los aportes de cloruros y sodio, suministrados por salitre sódico y nitrato de sodio p.a., sobre el crecimiento y la composición química de los tejidos de plantas de vid de la variedad Sultanina.
El diseño experimental empleado fue una aleatorización completa con ocho tratamientos por fuente de nitrógeno y tres repeticiones por tratamiento.
Las plantas crecieron bajo condiciones de invernadero en arena cuarzosa y regada con solución nutritiva durante dos períodos de crecimiento con un intervalo en cámara frigorífica.
Al final de cada período de crecimiento se colectaron los pecíolos provenientes de hojas maduras, exceptuando las basales, a objeto de analizar nitratos, cloruros y sodio, como también se midió el peso seco de los brotes de cada una de las plantas.
Las conclusiones principales fueron:
- Se presentó una mayor concentración de nitrato y sodio en los tejidos de las plantas en el segundo período de crecimiento.
- El contenido de cloruros en los pecíolos disminuyó a medida que se aumentó la concentración de nitrato en el medio, siendo menor en el segundo período.
- El menor crecimiento de las plantas, expresado como peso seco de los brotes, se presentó en los tratamientos extremos, es decir, con 0,8 y 56 meq/lt de nitrato en el medio. Ello estaría provocado por concentraciones altas de cloruros en el primero de los tratamientos y de sodio en el último.
- No se encontraron diferencias significativas entre las dos fuentes de nitrógeno, salitre sódico y nitrato de sodio p.a., en cuanto al contenido de nitrato, cloruros y sodio en los pecíolos, como tampoco con el peso seco de los brotes.


 

INTRODUCCION

A medida que el cultivo de la vida se ha intensificado en Chile, han aparecido una serie de problemas que lo afectan, siendo los de tipo nutricional los que presentan una incidencia mayor.

Entre los problemas de carácter nutricional, se encuentra aquel que dice relación con la fertilización nitrogenada en base a salitre sódico. Esta fertilización, además de nitrógeno, está aportando otros elementos tales como sodio y cloruros cuyos efectos en el desarrollo y crecimiento de las plantas no están bien determinados. Es por ello, que el objetivo de esta investigación ha sido determinar, a partir de dos fuentes de nitrógeno: salitre sódico y nitrato de sodio pro-análisis, el efecto de diversas concentraciones de nitrato y los aportes de cloruros y sodio, en el crecimiento y composición química de tejidos de plantas de vida de la variedad Sultanina.

REVISION DE LITERATURA

Respecto de la concentración de nitrógeno en los tejidos de las plantas, varios investigadores como ABDALLA y SEFICK (1965), FLEMING (1963) y SPARKS y LARSEN (1966) han encontrado que existe una correlación positiva entre la cantidad de nitrógeno en el medio y su concentración en la planta.

Los primeros síntomas de deficiencia de nitrógeno en la vid, según BERGMAN (1958) y COOK (1966), se manifiestan en una reducción del color verde de las hojas terminando finalmente, con una deficiencia extrema, en una detención total del crecimiento.

COOK y KISHABA (1956) determinaron que para condiciones de campo, en vides de la variedad Sultanina, se presentaban síntomas de deficiencia de este elemento con un contenido menor de 0,01% de nitrato en los pecíolos de las plantas. Estos mismos autores indican además, que los mayores rendimientos están inversamente relacionados al contenido de nitratos en los tejidos.

No están bien definidos los niveles de nitrógeno que pueden producir una toxicidad en plantas de vid. Sin embargo, COOK y KISHABA (1956) encontraron que un nivel de 0,5% de nitrato en los tejidos de plantas de la variedad Sultanina era muy alto, aún cuando no tóxico.

En cuanto a la concentración de cloruros en los tejidos, DILLEY (1958) observó que estas se incrementaban en la medida que aumentaban la concentración de cloruros en el sustrato.

Trabajando en las más diversas condiciones y con diferentes variedades de vides, numerosos investigadores como DILLEY (1958), ELGABALY (1962), EHLIG (1960), HAYWARD y BERNSTEIN (1958), WOODHAM (1956), determinaron que los síntomas presentados por las plantas afectadas por una toxicidad de cloruros, se manifestaban por una clorosis apical y marginal de las hojas y su posterior necrosis, terminando por abcisionarse prematuramente. Como consecuencia de esta toxicidad, se observaba una pronunciada inhibición del crecimiento asociado a una falta de hojas en la parte basal de los brotes.

Ravikovitck y Bidner citados por HAYWARD y BERNSTEIN (1958), establecieron que los niveles de cloruros en las plantas que ocasionaban síntomas de toxicidad, fluctuaban entre 1,5% y 3,8%. Sin embargo, EHLIG (1960) relaciona los síntomas con niveles de cloruros que se extienden entre 1,85% y 2,85%.

El nivel tóxico de cloruros según WOODHAM (1956), variaría entre 0,8% a 1,9% en la variedad Sultana, pero solamente ciertos viñedos presentaban síntomas de toxicidad con estas concentraciones, lo cual indicaría que este rango no es muy preciso. Esta opinión es confirmada por el trabajo de DILLEY (1958) en la variedad Concord, en la cual un 1,32% en los tejidos es un nivel alto pero no tóxico.

Según DILLEY (1958) y EMBLETON y JONES (1966), el contenido de cloruros en las plantas aumenta a medida que transcurren los períodos de crecimiento.

El sodio, al igual que los cloruros, se encuentra generalmente en pequeña cantidad en las plantas, aumentando a medida que se incrementa la concentración en el medio (HAYWARD et al 1946). El contenido de este elemento en las vides aumenta con la edad de ellas EHLIG (1960).

La toxicidad de este elemento en las plantas, se manifiesta como una quemadura marginal de las hojas, la cual se extiende hacia el interior de la zona intervenal, produciéndose además una disminución del vigor del sistema radicular (LUNT, 1965), (WINKLER, 1965).

EHLIG (1960), encontró en vides síntomas de toxicidad de sodio no bien determinados asociados a un nivel de 0,38% en las hojas.

MATERIAL Y METODO

El ensayo se realizó en el Instituto de Investigaciones Agropecuarias, Estación Experimental "La Platina", Santiago.

Se trabajó con plantas de vid de un año de edad de la variedad Sultanina, las cuales crecieron bajo condiciones de invernadero en macetas con arena cuarzosa lavada y regadas con soluciones nutritivas.

Las plantas tuvieron dos períodos de crecimiento, entre los cuales permanecieron 33 días en una cámara frigorífica a una temperatura que fluctuó entre 3 y 6ºC, a objeto de completar sus requerimientos de frío. Antes de entrar a la cámara, las plantas se podaron dejándoles dos brazos con cuatro yemas cada uno.

La duración del primer y segundo período de crecimiento fue de 135 y 97 días respectivamente.

El diseño experimental empleado fue una aleatorización completa, con ocho tratamientos por fuente de nitrógeno, salitre sódico y nitrato de sodio pro análisis, y tres repeticiones por tratamiento.

Los tratamientos correspondieron a las siguientes concentraciones de nitrato: 0,8-8-12-16-20-24-28-56 miliequivalentes por litro, los cuales reemplazaron al nitrato de amonio de la solución nutritiva completa.

Las plantas se regaron diariamente, durante los primeros 45 días, con 500 cc de solución nutritiva completa semejante a la utilizada por KENDER y ANASTASIA (1964). Los microelementos se aportaron según lo propuesto por HOAGLAND y ARON (1950). El fierro se aplicó como tartrato de fierro en una concentración de 2 ppm en la solución nutritiva.

Posteriormente, se iniciaron los tratamientos diferenciales, sustituyendo el nitrato de amonio de la solución nutritiva completa por los niveles de nitrato descritos anteriormente, regándose con 750 cc de solución por planta dos veces al día. Este mismo procedimiento también se utilizó en la aplicación de los tratamientos en la segunda época de crecimiento.

Después de 5 días consecutivos de aplicación de las soluciones, se regó durante 2 días con agua desmineralizada a fin de evitar acumulaciones de sales, continuándose nuevamente con los tratamientos por otro período de 5 días y así sucesivamente hasta finalizar los tratamientos.

El pH de las soluciones varió entre 6,0 y 7,0 y no hubo necesidad de ajustarlo de acuerdo a lo encontrado por HIROYASU (1962).

Al finalizar cada período de crecimiento, se colectaron los pecíolos de las plantas, en forma individual, provenientes de hojas maduras exceptuando los básales.

Los pecíolos se lavaron con agua potable, luego con una solución de Teepol al 0,15% y dos veces con agua destilada. Posteriormente se secaron en una estufa de aire forzado a 75ºC durante 48 horas. Luego se molieron separadamente en un molino "Wiley" con malla 20, guardándose en frascos de vidrio oscuro, tapados.

Finalizado cada período de crecimiento, se midió en dos brotes de cada una de las plantas, el peso seco de ellos.

En los tejidos se determinó el contenido de: cloruros por el método de Mohr; nitrato por el método del ácido fenol disulfónico en presencia de excesos de cloruros; sodio por fotometría se llama (JOHNSON y ULRICH, 1959).

RESULTADOS Y DISCUSION

1.-Efectos de los tratamientos sobre la concentración de nitratos en la planta

En el Cuadro 1 se puede observar, en general, que con las dos fuentes de nitrógeno y en los dos períodos de crecimiento, la concentración de nitrato en los tejidos de las plantas se incrementó a medida que se aumentó el contenido de estos en el medio, hecho que está de acuerdo a los trabajos realizados por FLEMING (1963) y SPARKS y LARSEN (1966).

 

Cuadro 1. Efecto de ocho niveles de nitrato, aportados como salitre sódico y nitrato de sodio p.a. en dos períodos de crecimiento, sobre la concentración de nitrato en los pecíolos (expresado en % de materia seca).1
 
 
1 Promedios de tres repeticiones por tratamiento.
Los promedios con igual letra son estadísticamente iguales al nivel de 0,05 según la prueba de Duncan.

 

Sin embargo, las concentraciones de nitrato en los tejidos de las plantas correspondientes al tratamiento con 0,8 meq/1 de nitrato en el medio, fueron estadísticamente iguales a las producidas con 8 meq/1, con las dos fuentes de nitrógeno y en los dos períodos de crecimiento.

En general, para estos dos primeros tratamientos, el nivel de nitrato en los pecíolos osciló entre 0,003 y 0,06%, no manifestándose síntomas de deficiencias de nitrógeno. Estas concentraciones según COOK y KISHABA (1956), serían deficitarias en plantas de vid creciendo bajo condiciones de campo, lo cual no ocurrió en este trabajo posiblemente por haberse mantenido las plantas bajo condiciones controladas de invernadero.

Al compararse los dos períodos de crecimiento a partir del tratamiento con 12 meq/ en el medio (Nº 3), se observó un incremento en la concentración de este en los tejidos en el segundo período, debido posiblemente a una mayor acumulación de nitrato en los tejidos.

En este segundo período, las plantas de los tratamientos 4, 7, 8 y 4, 5, 6, 7, 8 con salitre sódico y nitrato de sodio p.a., respectivamente, mostraron contenidos mayores de 0,4% de nitrato, lo cual podría considerarse como excesivo, ya que se presentó un acombamiento hacia abajo de las hojas ubicadas en los dos primeros tercios de los brotes, que según FERNANDEZ y CHILDERS (1960) sería provocado por un exceso de nitrato que traería consigo una deficiencia de molibdeno.

En general, la mayor concentración de nitrato en los tejidos se presentó con el tratamiento de 56 meq/ en el medio. Este tratamiento mostró diferencias significativas al nivel de 0,05 con los demás tratamientos, excepto con nitrato de sodio p.a. en el primer período de crecimiento. Este tratamiento correspondió a concentraciones en las plantas de 0,31% y 0,28% con salitre sódico y nitrato de sodio p.a., respectivamente, en el primer período de crecimiento, cantidades que COOK y KISHABA (1956) consideran intermedias a altas en condiciones de campo. Estas concentraciones de nitrato en los pecíolos, aumentaron en el segundo período de crecimiento a 0,80 y 0,78% con salitre sódico y nitrato de sodio p.a., respectivamente, las cuales fueron superiores al nivel de 0,5% descrito por los autores anteriormente nombrados como alto aún cuando no tóxico para las plantas de vid de la variedad Sultanina.

Al comparar entre sí las dos fuentes de nitrógeno, en relación a la concentración de nitrato en los pecíolos, no hubo diferencias significativas en ninguno de los dos períodos de crecimiento.

2.- Efecto de los tratamientos sobre la concentración de cloruros en las plantas

A medida que se incrementó la concentración de nitrato en el medio, con las dos fuentes de nitrógeno y en los dos períodos de crecimiento, disminuyó el contenido de cloruros en los pecíolos, como puede observarse en el Cuadro 2. Este efecto según CHAPMAN y LIEBIG (1940) se debería a que altos contenidos de nitrato en el medio provocan en la absorción de cloruros.

 

Cuadro 2. Efecto de ocho niveles de nitrato, aportados como salitre sódico y nitrato de sodio p.a. en dos períodos de crecimiento, sobre la concentración de cloruros en los pecíolos (expresado en % de materia seca).1
 
 
1 Promedio de tres repeticiones por tratamiento.
Los promedios con igual letra son estadísticamente iguales al nivel de 0,05 según la prueba de Duncan.

 

En general, independientemente de la fuente de nitrógeno, la mayor concentración de cloruros en las plantas, se encontró en la correspondiente al tratmiento con 0,8 meq/l de nitrato en el medio, lo cual se podría atribuir a que la concentración de nitratos en el sustrato era muy baja, no pudiendo reducir la absorción de cloruros. Esta concentración de cloruros para el tratamiento con 0,8 meq/l de nitrato fue de 2,30 y 2,56% con salitre sódico y nitrato de sodio p. a. respectivamente, no encontrándose diferencias significativas con el tratamiento de 8 meq/l, en el primer período de crecimiento.

Sin embargo, estas diferencias se hicieron significativas al nivel de 0,05 en el segundo período, encontrándose en las plantas del tratamiento con 0,8 meq/l, de nitrato, niveles de cloruros de 1,86 y 1,71% con salitre sódico y nitrato de sodio p. a. respectivamente, y de solo 1,36 y 1,30% en el tratamiento con 8 meq/l de nitrato.

Al comparar los tratamientos en los dos períodos, se observa que en el segundo hubo una reducción en el contenido de cloruros en los pecíolos, respecto del primero. Esta reducción estaría en contradicción con lo afirmado por DILLEY (1960) y EMBLETON y JONES (1966) quienes indican que a medida que transcurren los períodos de crecimiento, aumentan aumentan las concentraciones de cloruros en las plantas. Sin embargo, EATON (1966) explica que existe una relación entre la concentración de cloruros en los tejidos y la intensidad de luz que reduce el contenido de cloruros de los tejidos, efecto que se pudo observar en el segundo período, realizado durante la temporada invernal.

Comparando las dos fuentes de nitrógeno utilizadas, con relación a la concentración de cloruros en las plantas, no se encontraron diferencias significativas en ninguno de los períodos de crecimiento.

3.- Efecto de los tratamientos sobre la concentración de sodio en las plantas

La concentración de sodio en los pecíolos, al igual que la de nitratos, se incrementó a medida que aumentó el contenido de sodio en el sustrato,confirmando lo establecido por EHLIG (1960) (Cuadro 3). Esta mayor concentración se debió a que en las dos fuentes de nitrógeno usadas, junto con aumentar el contenido de nitratos en el medio, se agregaban cantidades crecientes de sodio desde el tratamiento 1 al 8.

En el primer período, las plantas correspondientes a los tratamientos 7 y 8, mostraron síntomas visuales de toxicidad por acumulaciones de sodio en los tejidos. Estos síntomas siempre estuvieron asociados con un nivel superior a 2% de este elemento en los pecíolos, nivel que es semejante al que EHLIG (1960), relacionó con síntomas de toxicidad no bien definidos, manifestándose como quemaduras marginales de las hojas sin previa clorosis, que posteriormente se hicieron intervenales, síntomas similares a los descritos por LUNT (1966) y WINKLER (1965). Estos síntomas, aparecieron primero en las hojas basales y continuaron hacia el extremo de los brotes, cayendo las hojas que estaban muy necrosadas, efecto que fue más notorio en el tratamiento 8.

 

Cuadro 3. Efecto de ocho niveles de nitrato, aportados como salitre sódico y nitrato de sodio p.a. en dos períodos de crecimiento, sobre la concentración de sodio en los pecíolos (expresado en % de materia seca).1
 
 
1 Promedio de tres repeticiones por tratamiento.
Los promedios con igual letra son estadísticamente iguales al nivel de 0,05 según la prueba de Duncan.

 

En el segundo período se observó, en general, un aumento en el contenido de sodio en los tejidos de las plantas al compararlos con los mismos tratamientos correspondientes al primer período, lo que estaría de acuerdo a lo afirmado por EHLIG (1960) en el sentido que el contenido de sodio en las plantas aumenta con la edad de ellas.

En este segundo crecimiento, desde el tratamiento 3 al 8, las plantas mostraron contenidos superiores a 2% de sodio. Las plantas del tratamiento 3 solo mostraron algunas hojas básales con las quemaduras marginales descritas, las cuales se fueron haciendo intervenales en la medida que aumentó el contenido de sodio en los pecíolos, llegando a ser generalizadas en las plantas del tratamiento 7. Además, en las plantas del tratamiento 8 se manifestó una gran abcisión de hojas, lo cual estuvo asociado a niveles superiores a 5% de sodio en los tejidos de las plantas, presentando este tratamiento diferencias significativas al nivel de 0,05 con el resto de los tratamientos.

Aún cuando en las plantas se manifestó una toxicidad de sodio, es posible señalar que junto a ella se haya presentado una deficiencia de potasio originada por las altas concentraciones de sodio determinadas en los pecíolos, lo que estaría confirmado por los trabajos de BEATTIE y FORSHEY (1964) y VALENZUELA (1965). Además de acuerdo con REUTHER y SMITH (1950) esta deficiencia de potasio podría también estar asociada a altas concentraciones de nitrato en los tejidos.

Entre la sdos fuentes de nitrógeno, en cada uno de los dos períodos de crecimiento, no se encontraron diferencias significativas en cuanto al contenido de sodio en los pecíolos de las plantas.

4. Efecto de los tratamientos sobre el peso seco de los brotes

En el Cuadro 4 puede observarse que el mayor peso seco de los brotes se registró en el tratamiento 2, durante el segundo período de crecimiento. Estuvo asociado a las concentraciones más bajas de nitratos en los pecíolos, es decir, 0,004 y 0,005% con salitre sódico y nitrato de sodio p.a., respectivamente, lo cual estaría de acuerdo a lo expresado por COOK y KISHABA (1956), quienes indican que el mayor crecimiento en plantas de vid de la variedad Sultanina estaría relacionado a la menor concentración de nitrato en los pecíolos.

Aún cuando los tratamientos 1 y 2 fueron diferentes al nivel de 0,05 en relación al peso seco de los brotes, excepto con salitre sódico en el primer período de crecimiento, estos tratamientos no presentaron diferencias significativas con relación a la concentración de nitrato en los pecíolos, como puede observarse en el Cuadro 1. Por ello puede señalarse que, de acuerdo a Macy citado por BOULD (1966), estos contenidos de nitrato se encontrarían en un nivel prácticamente constante aunque las respuestas en crecimiento de las plantas presentaran variaciones.

 

Cuadro 4. Efecto de ocho niveles de nitrato, aportados como salitre sódico y nitrato de sodio p.a. en dos períodos de crecimiento, sobre el peso seco de los brotes (expresado en g).1
 
 
1 Promedio de tres repeticiones por tratamiento.
Los promedios con igual letra son estadísticamente iguales al nivel de 0,05 según la prueba de Duncan.

 

En general desde el tratamiento 3 al 7, el peso seco de los brotes fue estadísticamente igual entre los tratamientos, excepto con nitrato de sodio p.a. en el segundo período. Sin embargo, las concentraciones de nitrato en los pecíolos, aumentaron gradualmente hacia el tratamiento 7 (Cuadro 1). Estos niveles de nitratos, estarían ubicados dentro de lo que Macy, citado por BOULD (1966), denominó como "zona de consumo de lujo de un nutriente" en la cual a pesar de aumentar el contenido de nitrato en la planta no se manifestó un incremento en el peso de los brotes.

El menor peso seco de los brotes en el segundo período de crecimiento, correspondió a las plantas de los tratamientos extremos, es decir, 1 y 8. Sin embargo, cabe señalar que esta reducción en el peso seco de las plantas del primer tratamiento podría deberse a las acumulaciones tóxicas de cloruros en sus tejidos (Figura 1), donde la curva de peso seco, que está en función del contenido de cloruros en los pecíolos, manifiesta un brusco descenso con niveles de cloruros en los tejidos de 1,86 y 1,71% con salitre sódico y nitrato de sodio p.a. respectivamente. Estos niveles de cloruros, estarían dentro del rango que WOODHAM (1956) describió como posiblemente tóxico para plantas de vida de la variedad Sultanina. En el primer período se encontraron niveles de 2,3% y 2,56% de cloruros en los pecíolos con salitre sódico y nitrato de sodio p.a. respectivamente, afectándose las plantas en menor grado que en el segundo período. Esto se debió probablemente a que las concentraciones de cloruros durante el primer período dejaron a las plantas más susceptibles para ser afectadas por posteriores acumulaciones de cloruros.

Además de la restricción del crecimiento, no se presentaron otros, síntomas de toxicidad por acumulación de cloruros en los tejidos de las plantas como los descritos por numerosos investigadores.


 
Figura 1. Relación entre la concentración de cloruros en los pecíolos aportados por el salitre sódico y el nitrato de sodio p.a en los períodos de crecimiento y el peso seco de los brotes .

 

La mayor concentración de cloruros en los pecíolos de las plantas del tratamiento 1 explicaría el hecho de que ellas hayan tenido un menor peso seco que las del tratamiento 2 en el segundo crecimiento, ya que estos dos tratamientos fueron estadísticamente iguales en cuanto a su contenido de nitrato en los tejidos.

La mayor acumulación de cloruros en las plantas del tratamiento 1, posiblemente se debió a que la concentración de 0,8 meq/1 de nitratos en el medio, fue muy baja como para reducir la absorción de cloruros. Sin embargo, CHAPMAN y LIEBIG (1940) expresan que estas acumulaciones de cloruros en los tejidos, se deberían al crecimiento restringido de las plantas provocado por otros factores. Este fenómeno no se presentó en este trabajo, ya que el peso seco de los brotes fue muy semejante en los tratamientos 1 y 8, excepto para nitrato de sodio p.a. en el primer crecimiento, siendo las concentraciones de cloruros en los tejidos de las plantas de estos dos tratamientos muy diferentes, máxima en el tratamiento 1 y mínima en el 8 (Cuadro 2) (Figura 1).

En cuanto a las plantas del tratamiento 8, la reducción del peso seco de los brotes se debería a una causa diferente que en las plantas del tratamiento 1. Este menor crecimiento sería causado por las acumulaciones tóxicas de sodio en los tejidos, que en el segundo período de crecimiento alcanzaron niveles superiores al 5% (Cuadro 3).

Al comparar las dos fuentes de nitrógeno, con relación al peso seco de los brotes, no se encontraron diferencias significativas en ninguno de los dos períodos.

CONCLUSIONES

- El contenido de nitrato en los pecíolos se incrementó a medida que aumentó la concentración de este en el medio, presentándose una mayor concentración de nitrato en los tejidos en el segundo período de crecimiento.
- El contenido de cloruros en los pecíolos disminuyó a medida que aumentó la concentración de nitrato en el medio, siendo menores en el segundo período.
- El contenido de sodio en los pecíolos se incrementó a medida que se aumentó el nivel de este elemento en el medio, sindo mayor en el segundo período de crecimiento.
- Con concentraciones superiores a 2% de sodio en los pecíolos, se presentaron síntomas visuales de toxicidad de este elemento.
- El menor crecimiento de las plantas, expresado como peso seco de los brotes, se presentó en los tratamientos extremos, es decir, con 0,8 y 56 meq/lt de nitrato en el medio. Ello estaría provocado por concentraciones altas de cloruros en los tejidos de las plantas en el primero de los tratamientos y desodio en el último.
- No se encontraron diferencias significativas entre las dos fuentes de nitrógeno ,salitre sódico y nitrato de sodio p.a., en cuanto al contenido de nitrato, cloruros y sodio en los pecíolos como tampoco con el peso de los brotes.

LITERATURA CITADA

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Recepción de originales: 21 de julio de 1972

 

 

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